Charalá

De Charalá para el mundo: Juan Luis hace sonar el orgullo de su tierra

Juan Luis Madero

Juan Luis Madero Celis, de Charalá, logró el segundo puesto juvenil en el Festival del Tiple de Bucaramanga y sueña con Mono Núñez.

Juan Luis Madero Juan Luis es estudiante de décimo grado

El talento de Charalá volvió a hacerse sentir en uno de los escenarios dedicados a exaltar la música tradicional colombiana. Esta vez, el protagonista fue el joven Juan Luis Madero Celis, quien consiguió el segundo puesto en la categoría juvenil del Festival del Tiple, realizado en Bucaramanga durante el marco de las tradicionales Ferias y Fiestas de la capital santandereana.

El resultado tiene un significado especial para este joven artista, estudiante de grado décimo de la Escuela Normal Superior de Charalá, quien desde los seis años encontró en el tiple mucho más que un instrumento musical. Para Juan Luis, sus cuerdas representan parte de su identidad, de sus raíces y de la tradición cultural de su municipio.

La competencia reunió a más de 100 participantes, pero solamente 24 lograron avanzar a la gran final. Juan Luis consiguió ubicarse entre los mejores y subir al podio, después de superar un exigente proceso de selección que comenzó con la grabación y envío de videos.

Según relató el joven artista, la preparación estuvo acompañada de largas jornadas de ensayo junto al maestro Diego Otero, también oriundo de Charalá. La espera por conocer a los clasificados estuvo marcada por la incertidumbre y la presión, pero finalmente llegó la noticia que le permitió representar a Charalá y Santander en la competencia.

“Conseguir el segundo puesto fue una confirmación de que el trabajo y la disciplina en los ensayos dieron sus frutos”, expresó Juan Luis al recordar el resultado obtenido en Bucaramanga.

Detrás del reconocimiento también existe una historia de esfuerzo. El joven contó que para prepararse tuvo que realizar constantes desplazamientos a San Gil para ensayar y participar en diferentes actividades relacionadas con el tiple. Todo ese sacrificio, sumado al respaldo de su familia y de los maestros que han acompañado su formación, estuvo presente en el momento de la premiación.

Cuando escuchó su nombre como segundo lugar, Juan Luis aseguró que experimentó una mezcla de alegría, orgullo y emoción, al punto de sentir ganas de llorar. En ese instante recordó las horas de ensayo, los viajes y a todas las personas que han creído en su proceso musical.

Su historia con el tiple comenzó a los seis años, de la mano del maestro Rodolfo Martínez, también de Charalá. Desde entonces, el instrumento se convirtió en una parte fundamental de su vida.

“Cada vez que toco el tiple es como si estuviera contando la tradición de Charalá y de Colombia”, manifestó el joven, quien considera que este instrumento autóctono representa una parte esencial de la cultura nacional.

En su formación también han sido importantes nombres como Diego Otero, quien lo ha acompañado en concursos por diferentes regiones del país; Julián Fonseca, reconocido intérprete que también ha estado presente en su camino artístico, y el maestro Pedro Nelson Martínez, referente de Charalá y reconocido como triple oro en Colombia.

Ahora, el segundo puesto en Bucaramanga se convierte en un impulso para los nuevos retos que tiene por delante. Juan Luis espera participar en otros concursos durante lo que resta de 2026, entre ellos eventos programados en Duitama, Sogamoso y el Páramo, además de presentaciones en su propio municipio.

Pero sus sueños van mucho más allá. Uno de sus grandes objetivos es llegar al Festival Mono Núñez y posteriormente ser invitado al festival que se realiza en Ginebra, Valle del Cauca, como homenaje al tiple.

Mientras avanza en su formación académica y musical, Juan Luis también quiere que su historia sirva de inspiración para otros jóvenes. Su mensaje es sencillo: acercarse a la música puede abrir puertas, permitir conocer nuevos lugares y alejar a las nuevas generaciones de situaciones negativas.

El joven charaleño recordó que antes pasaba buena parte de su tiempo encerrado en casa, pero que el tiple le permitió salir, conocer personas, recorrer diferentes lugares y compartir con otros músicos.

Por eso, invitó a los niños y jóvenes a aprender a tocar un instrumento, ya sea en las bandas de los colegios, escuelas de música, sinfónicas o procesos culturales de sus municipios.

El segundo lugar obtenido en Bucaramanga no solo representa una medalla o un reconocimiento individual. Para Charalá, es también una muestra de que el talento de sus nuevas generaciones puede llegar a grandes escenarios cuando existe disciplina, acompañamiento y oportunidades.

Entre cuerdas, ensayos y escenarios, Juan Luis Madero Celis continúa construyendo su camino musical, llevando consigo el nombre de su municipio y demostrando que la tradición del tiple sigue teniendo nuevas historias por contar.