Las Unidades Tecnológicas de Santander (UTS) continúan consolidándose como una de las instituciones públicas de educación superior más importantes del departamento y del país. Así lo destacó el rector Omar Lengerke Pérez, quien resaltó los avances alcanzados en materia de calidad educativa, acreditación académica, cobertura territorial e infraestructura, al tiempo que dejó abierta la posibilidad de un eventual regreso de la institución al municipio de San Gil, siempre y cuando existan las condiciones necesarias para garantizar un proyecto sólido y permanente.
Actualmente, las UTS cuentan con más de 30 mil estudiantes, convirtiéndose en la institución de educación superior con mayor número de alumnos en Santander. Uno de los principales logros señalados por el rector fue la obtención de la Acreditación en Alta Calidad otorgada por el Ministerio de Educación Nacional, reconocimiento que posiciona a las UTS como la única institución tecnológica acreditada en alta calidad en Colombia dentro de su categoría.
Lengerke explicó que el objetivo no solo ha sido ampliar la cobertura educativa gratuita, sino garantizar que los estudiantes reciban una formación con altos estándares académicos. En ese proceso, también resaltó los resultados obtenidos en las pruebas Saber TyT y Saber Pro, donde las UTS lograron ubicarse entre las mejores instituciones de educación superior del país gracias al desempeño de sus estudiantes.
El rector recordó que durante años las UTS funcionaron en San Gil y llegaron a tener cerca de 460 estudiantes, pero diferentes dificultades logísticas y la falta de una infraestructura propia impidieron consolidar el proyecto educativo en la capital guanentina.
“La educación superior debe estar en los territorios”, aseguró Lengerke, quien reconoció que uno de los mayores obstáculos ha sido precisamente la ausencia de un predio propio que permita construir una sede adecuada con laboratorios, espacios de bienestar y aulas especializadas.
El directivo fue enfático en señalar que las UTS no contemplan regresar bajo modelos temporales en colegios o espacios improvisados, pues considera que eso terminaría afectando la calidad educativa y la permanencia de los programas en el tiempo. Según explicó, la experiencia vivida anteriormente en San Gil dejó importantes lecciones para la institución.
“Nuestra institución ya no está para abrir programas solo por abrirlos; deben ser proyectos viables y con infraestructura propia”, manifestó el rector durante la entrevista.
En medio de ese panorama, Lengerke destacó el modelo implementado en municipios como Vélez, donde las UTS realizan inversiones superiores a los 20 mil millones de pesos en infraestructura educativa, laboratorios y espacios de bienestar para garantizar educación tecnológica de calidad en las regiones.
Además, señaló que el Gobierno Nacional ha impulsado estrategias como la “Universidad en el Territorio”, con el propósito de llevar educación superior a municipios apartados de Santander, especialmente aquellos donde los jóvenes tienen dificultades para acceder a programas universitarios.
Sobre San Gil, el rector aseguró que el interés de regresar sigue vigente y que la institución mantiene la disposición de trabajar junto a autoridades locales, líderes y comunidad para buscar un terreno que permita desarrollar una sede definitiva.
Lengerke también aprovechó para insistir en la necesidad de fortalecer programas relacionados con el sector agroindustrial, teniendo en cuenta que muchas regiones de Santander dependen de la producción agrícola, aunque actualmente exista poco interés de los jóvenes por estudiar carreras relacionadas con el campo.
Finalmente, el rector reiteró que las UTS seguirán apostándole a la transformación social de Santander a través de la educación pública gratuita y de calidad, llevando oportunidades académicas a las diferentes provincias del departamento y formando profesionales que aporten al desarrollo regional.