Esperanza, es lo que guardan los familiares de dos santandereanos que quedaron heridos en medio del accidente del avión militar en el departamento de Putumayo.
Entre los sobrevivientes se encuentra el joven Albeiro Malaver Ribero, nacido en el municipio de Charalá, quien logró salir con vida del siniestro y actualmente recibe atención médica especializada en el Hospital Militar Central, luego de haber sido trasladado de urgencia desde Puerto Leguízamo, donde ocurrió la emergencia.
El joven permanece bajo estricta observación médica mientras los especialistas monitorean su evolución. Su estado ha generado una cadena de solidaridad entre familiares, amigos y habitantes de su tierra natal, quienes han elevado plegarias y mensajes de apoyo con la esperanza de que logre superar este difícil momento.
Otro de los militares que resultó herido es Jhonnier Albeiro Rodríguez Jiménez, quien se desempeñaba como copiloto de la aeronave siniestrada y que hoy lucha por su recuperación tras resultar herido en el accidente ocurrido en el departamento de Putumayo.
De acuerdo con información entregada por sus familiares a un medio local alternativo de la provincia de Guanentá, el uniformado presenta quemaduras de consideración, lo que ha requerido una atención médica especializada en centros de alta complejidad en la capital del país.
Rodríguez Jiménez fue trasladado inicialmente al Hospital Militar Central, a donde llegaron varios de los heridos tras la emergencia. Sin embargo, debido a la naturaleza de sus lesiones, posteriormente fue remitido a otra institución médica en Bogotá, donde continúa su proceso de recuperación bajo estricta supervisión médica.
La tragedia aérea ocurrida en el sur del país sigue dejando historias de dolor, pero también de esperanza, los familiares de estos dos santandereanos hoy se aferran a la fe en su evolución médica.
La magnitud de la tragedia fue confirmada por el comandante de las Fuerzas Militares, Hugo Alejandro López, quien informó que 66 uniformados perdieron la vida tras el accidente. Las labores de identificación de las víctimas avanzan en medio de un ambiente de profunda consternación en todo el país.
En medio de este panorama, también se reportaron 57 militares heridos que fueron evacuados desde la zona del siniestro. De ellos, ocho fueron trasladados hacia la ciudad de Florencia, mientras que 49 fueron remitidos a Bogotá para recibir atención médica más especializada.
El Hospital Militar entregó un reciente reporte médico de todos los heridos
Según el reporte oficial, 19 de los lesionados se encuentran hospitalizados en el Hospital Militar Central, mientras que otros 30, cuyas heridas no revisten gravedad, fueron atendidos en el Batallón de Sanidad Militar. Las autoridades han reiterado que todos reciben acompañamiento integral durante su proceso de recuperación.
El accidente se registró cuando la aeronave FAC 1016 despegaba desde Puerto Leguízamo con destino a Puerto Asís. Por razones que aún son materia de investigación, el avión cayó a tierra pocos minutos después de iniciar su trayecto, desencadenando una de las tragedias más graves recientes para las Fuerzas Militares.
Frente a lo ocurrido, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que se adelanta una investigación exhaustiva para esclarecer las causas del siniestro. El funcionario enfatizó que el proceso será transparente y que el país conocerá con claridad qué originó este lamentable hecho.
Mientras avanzan las indagaciones, la historia de Albeiro Malaver y Jhonnier Albeiro Rodríguez Jiménez se convierten en un símbolo de resistencia en medio de la tragedia. En Charalá, sus familias y toda una comunidad continúan unidas, esperando noticias alentadoras sobre su evolución y confiando en que logrará salir adelante tras sobrevivir a este devastador accidente.