Homcidios

Nuevo ataque sicarial en Piedecuesta: un menor de 17 años murió y una mujer resultó herida

Autoridades haciendo el levantamiento de un cuerpo

Las autoridades buscan establecer las circunstancias que rodearon el asesinato y dar con el paradero de los responsables.

Colprensa Imagen de referencia de labores de levantamiento de cuerpos.

La inseguridad continúa dejando víctimas en Piedecuesta. Un nuevo hecho violento ocurrido en el barrio San Pedro terminó con la vida de un adolescente de 17 años y dejó lesionada a una mujer que nada tenía que ver con el ataque, aumentando la preocupación de los habitantes frente al deterioro de las condiciones de seguridad en el municipio.

Los hechos se registraron en el barrio San Pedro, una zona residencial del sector, donde varios vecinos se vieron sorprendidos por una ráfaga de disparos que alteró la tranquilidad del lugar.

Según las primeras informaciones, el joven fue interceptado por hombres armados que llegaron al sitio en motocicleta y le dispararon antes de huir con rumbo desconocido.

El estruendo de las detonaciones provocó momentos de angustia entre quienes se encontraban en las viviendas cercanas. Habitantes del sector salieron a verificar lo ocurrido y encontraron al adolescente gravemente herido, por lo que iniciaron una carrera contrarreloj para trasladarlo a un centro médico.

Aunque inicialmente recibió atención de urgencia, la gravedad de las lesiones obligó a remitirlo a una institución hospitalaria de mayor complejidad. Pese a los procedimientos realizados por el personal médico, el menor falleció poco después debido a la severidad de las heridas ocasionadas por los impactos de bala.

Una mujer resultó herida por una bala perdida

La acción criminal también afectó a una mujer que permanecía dentro de su residencia. Uno de los proyectiles disparados durante el atentado atravesó parte de la estructura de la vivienda y terminó impactándola, convirtiéndola en una víctima indirecta de la confrontación armada que se registró en el sector.

La mujer fue auxiliada por familiares y vecinos antes de ser llevada a un centro asistencial donde recibió atención especializada. Su caso generó especial indignación entre la comunidad, que considera alarmante que una persona resulte herida mientras se encontraba en el interior de su hogar.

Este nuevo homicidio se suma a una cadena de hechos violentos que han encendido las alarmas en Piedecuesta durante los últimos meses.

Comunidad solicita a las autoridades más operativos para Piedecuesta

Líderes comunitarios y residentes aseguran que la presencia de grupos dedicados al microtráfico y a otras actividades ilícitas ha incrementado los niveles de confrontación en distintos barrios.

Para muchos habitantes, el problema ya no se limita a hechos aislados. Denuncian que en varias zonas persisten divisiones territoriales impuestas por estructuras delincuenciales, fenómeno conocido popularmente como fronteras invisibles, que condiciona la movilidad y genera temor permanente entre la población.

La preocupación aumenta especialmente entre padres de familia y jóvenes, quienes afirman sentirse expuestos a situaciones de riesgo incluso durante actividades cotidianas.

Algunos residentes aseguran que han tenido que modificar sus recorridos habituales para evitar sectores considerados peligrosos.

Tras conocerse el crimen, numerosos ciudadanos cuestionaron la efectividad de las medidas adoptadas hasta ahora para contener la violencia. Aunque reconocen la realización de operativos policiales, consideran que estos no han logrado disminuir de manera significativa los homicidios y ataques armados que afectan al municipio.

Autoridades investigan el asesinato

Mientras avanzan las investigaciones para esclarecer el caso, las autoridades buscan establecer las circunstancias que rodearon el asesinato y dar con el paradero de los responsables. Entre tanto, la comunidad reclama resultados concretos que permitan recuperar la tranquilidad en las calles.

De acuerdo con cifras conocidas por la comunidad, durante 2026 ya se han registrado varios homicidios de menores de edad, incluido el caso de un niño de 13 años asesinado en circunstancias relacionadas con las disputas territoriales que aún afectan algunos sectores del municipio.

La muerte de este adolescente vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de niños, adolescentes y jóvenes frente a la violencia que golpea a Piedecuesta.