Inpec

Atentado contra guardia del Inpec en Bucaramanga enciende las alarmas por amenazas

Violento ataque contra guardia del Inpec en Bucaramanga genera alerta por amenazas al personal penitenciario

Dos hombres en moto le dispararon en dos oportunidades en la pierna a un funcionario del Inpec en Bucaramanga.

Suministrada comunidad Alerta en Bucaramanga tras atentado contra guardia del Inpec: crece la preocupación por amenazas

Un nuevo hecho de violencia puso en alerta a las autoridades de Bucaramanga y encendió las alarmas entre los funcionarios del sistema penitenciario en Santander. Un guardia del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec, fue víctima de un ataque con arma de fuego en plena vía pública del barrio Alfonso López, donde recibió dos impactos de bala en una de sus piernas.

El atentado ocurrió hacia las 4:24 de la tarde de este viernes 18 de septiembre, en inmediaciones de la carrera 7 con calle 43. La víctima fue identificada como Derlin Fabián Chacón Páez, de 44 años, funcionario que trabaja en el área administrativa de la Cárcel Modelo de Bucaramanga.

Nuevo atentado contra funcionario del Inpec

De acuerdo con la información preliminar conocida por las autoridades, el funcionario se encontraba en la vía pública cuando fue interceptado por dos hombres que se movilizaban en una motocicleta de color negro. Los agresores, según los primeros reportes, llevaban prendas y cascos oscuros y la motocicleta no tendría una placa visible al momento de cometer el ataque.

Los sicarios se acercaron al funcionario y dispararon en varias oportunidades. Dos de los proyectiles impactaron una de sus piernas, provocándole heridas que obligaron a trasladarlo a un centro asistencial. El funcionario permanece bajo observación médica, mientras las autoridades avanzan en la recopilación de información para determinar las circunstancias exactas del atentado.

La reacción de la Policía fue inmediata. Unidades que atendieron la emergencia desplegaron labores de búsqueda en el sector y comenzaron las denominadas labores de vecindario, mientras los investigadores revisan las cámaras de seguridad instaladas en los alrededores. El objetivo es establecer la ruta de escape de los responsables, identificar la motocicleta y obtener imágenes que permitan individualizar a los autores materiales.

El caso fue asumido por el CTI de la Fiscalía General de la Nación, que adelanta los actos urgentes y la recolección de elementos materiales probatorios. Una de las principales tareas de los investigadores será establecer si el ataque estaba dirigido específicamente contra el funcionario por su condición de trabajador del Inpec y, de ser así, determinar quién habría ordenado la agresión.

El atentado genera especial preocupación porque ocurre en un momento en el que las autoridades mantienen la atención puesta sobre la seguridad de los establecimientos penitenciarios del área metropolitana de Bucaramanga. En particular, existe preocupación por las recientes decisiones de traslado de internos de alto perfil hacia la cárcel de Palogordo, en Girón, y por las advertencias que han circulado alrededor de las estructuras criminales que tendrían influencia desde los centros de reclusión.

Precisamente, horas antes del atentado se habían conocido amenazas atribuidas a la banda denominada La Estructura, organización que habría anunciado una alianza con cabecillas que fueron trasladados, por disposición del Gobierno Nacional, hacia el complejo penitenciario de Palogordo. Las autoridades deberán establecer ahora si existe alguna conexión entre esas advertencias y el ataque contra el funcionario del Inpec, una hipótesis que por ahora es materia de investigación y que no ha sido confirmada oficialmente.

La situación también provocó un pronunciamiento del Sindicato de Empleados Unidos Penitenciarios, SEUP, seccional Bucaramanga, organización que expresó su preocupación por las condiciones de seguridad de los trabajadores del sistema penitenciario en Santander. El sindicato manifestó su solidaridad con Chacón Páez, con su familia y con sus compañeros de trabajo tras conocer el atentado.

Respuesta del sindicato del Inpec

Desde esta organización sindical señalaron que el ataque debe generar una respuesta de las autoridades y solicitaron que se refuercen las medidas de protección para quienes trabajan en los establecimientos penitenciarios de la región. El llamado fue dirigido al Gobierno Nacional, al Ministerio de Justicia, al Inpec y a las autoridades encargadas de la seguridad en Santander.

La preocupación de los funcionarios penitenciarios aumenta además por los hechos recientes que han puesto a las cárceles de Santander en el centro de la discusión sobre seguridad. El traslado de internos considerados de especial interés hacia Palogordo ha obligado a reforzar la vigilancia en los alrededores del establecimiento y a evaluar los posibles riesgos tanto para la población como para los funcionarios que tienen contacto directo o indirecto con los reclusos.

Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades buscan determinar si el ataque contra Derlin Fabián Chacón Páez corresponde a un hecho aislado o si hace parte de una acción dirigida contra funcionarios penitenciarios. Por ahora, no se ha establecido públicamente quién ordenó el atentado ni cuáles fueron las razones concretas que llevaron a los sicarios a atacar al guardia.

El caso vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de mantener especial vigilancia sobre los trabajadores del Inpec en Bucaramanga y Santander, especialmente después de las recientes alertas relacionadas con estructuras criminales y movimientos de internos.

La investigación deberá establecer la verdad detrás de este ataque, identificar a los responsables y determinar si existe alguna relación con las amenazas conocidas en las últimas horas. Mientras tanto, el funcionario permanece bajo atención médica y sus compañeros esperan que pueda recuperarse de las heridas.