El sector de La Carrilera, en Barrancabermeja (Santander), ha sido azotado durante varios años por altos índices de inseguridad y violencia, principalmente asociada al microtráfico de estupefacientes.
Esta zona, junto con barrios aledaños como Santana, Tres Unidos y Primero de Mayo, ha sufrido el control territorial de grupos delincuenciales que disputan el dominio de las calles, generando temor entre sus habitantes y afectando la tranquilidad de los barranqueños.
A pesar de los esfuerzos de las autoridades por recuperar el territorio mediante capturas y operativos, la comercialización local de drogas ha persistido como uno de los principales focos de criminalidad en la ciudad petrolera.
7 judicializados
En un nuevo golpe contra esta problemática, la Fiscalía General de la Nación presentó ante un juez de control de garantías a siete personas señaladas de integrar una red dedicada a la venta de estupefacientes en La Carrilera.
Se trata de Miguel Ángel González Alvarino, Orsan Wilfred Ortega Vides, Stiven Andrés Suárez Mantilla, Elmer José Yepes Chávez, Kevin Andrés Medina Segura, Moisés David Quintero Cueto y Fabián Andrés García Rodríguez. Un fiscal seccional les imputó el delito de tráfico, fabricación y porte de estupefacientes.
Ninguno de los procesados aceptó los cargos y, por decisión judicial, deberán cumplir medida de aseguramiento en centro carcelario.
Según la investigación, los imputados serían los encargados de las entregas directas de alucinógenos en la zona.
Las evidencias recolectadas desde mediados de 2025 incluyen videos de seguimientos, registros fotográficos de cámaras de seguridad e incautaciones que documentan las actividades ilícitas.
Este material demuestra, al parecer, un rol activo en la distribución de sustancias en el sector por parte de los sujetos implicados.
La delincuencia está azotando los establecimientos comerciales de Barrancabermeja
Los hurtos a establecimientos comerciales de Barrancabermeja han aumentado considerablemente durante lo que va corrido del año 2026, y esta es una situación que preocupa, no solamente a empresarios, propietarios y colaboradores, sino que también enciende las alarmas de la ciudadanía, la Fuerza Pública y la administración municipal.
Durante los primeros meses del año se han dado a conocer casos de hurtos a establecimientos comerciales de tecnología, especialmente durante horas de la noche, generando una gran afectación a la economía y sembrando incertidumbre para todos aquellos comerciantes que al terminar sus labores diarias se van a sus casas con el temor de que el próximo establecimiento puede ser el suyo.
Por eso, las autoridades competentes empiezan a tomar acciones y esperan poder combatir a los delincuentes, dar con su paradero y frenar los casos de delitos que están azotando al puerto petrolero santandereano.