Durante la noche del jueves 5 de febrero y la madrugada del viernes 6 de febrero, se llevó a cabo un operativo especial de seguridad en el puente La Novena de Bucaramanga, un punto que, además de conectar dos sectores de la ciudad y contribuir a la movilidad, durante las horas nocturnas suele convertirse en un foco de inseguridad, con desórdenes y consumo de alcohol y drogas, según reportes de habitantes de la zona.
Bucaramanga segura
Este tipo de acciones, lideradas por la administración municipal, tienen como objetivo atender las solicitudes de la ciudadanía en materia de seguridad, con el fin de brindar tranquilidad a los bumangueses.
Al lugar llegaron uniformados de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, en compañía de personal de la Secretaría del Interior municipal, la Dirección de Tránsito municipal y el Ejército Nacional, con el objetivo de realizar un control estricto a las personas que se encontraban sobre el puente.
Las entradas y salidas del puente fueron cerradas con vehículos policiales, impidiendo que se paralizara el tráfico en ambos sentidos y garantizando que todas las personas presentes fueran requisadas, como parte del operativo.
Esta acción busca marcar un precedente para erradicar problemáticas en una vía que debe ser utilizada exclusivamente para la circulación, y no para estacionarse ni consumir alcohol o drogas, situaciones que en ocasiones generan alteraciones del orden público.
Tránsito estuvo presente
Teniendo en cuenta que una gran cantidad de motocicletas suelen concentrarse en el puente y que existe una restricción nocturna para motociclistas, la Dirección de Tránsito de Bucaramanga participó en el operativo, verificando que los conductores contaran con la documentación al día.
Debido al cierre total del puente, algunos vehículos que transitaban por el sector quedaron inmersos en el operativo, mientras que otros no pudieron ingresar y, ante la afectación a la movilidad, tuvieron que tomar vías alternas para continuar su recorrido.