La Cárcel y Penitenciaría con Alta y Media Seguridad de Palogordo, ubicada en el kilómetro 14 de la vereda Palogordo, en Girón, concentra hoy a los internos de mayor peligrosidad trasladados desde otras regiones del país.
Esa condición la convierte en uno de los penales más relevantes del sistema penitenciario colombiano y explica por qué su personal es objeto de amenazas.
El penal de alta peligrosidad de Santander
Palogordo no es un centro de reclusión municipal. Es un establecimiento de orden nacional con capacidad para albergar a cabecillas y miembros de estructuras criminales de alto perfil, trasladados desde penales como Itagüí, Bogotá y e Ibagué.
La estrategia del Inpec es desarticular la capacidad de mando de estas organizaciones al sacar a sus jefes de sus zonas de influencia.
Al concentrarlos en Girón, Palogordo se vuelve un punto estratégico para la seguridad nacional.
El penal también cumple una función regional. Sus instalaciones han permitido descongestionar otros centros con graves índices de sobrepoblación, como la Cárcel Modelo de Bucaramanga y las estaciones de policía y URI del área metropolitana de Bucaramanga.
En materia de infraestructura, el establecimiento cuenta con sistemas de vigilancia de circuito cerrado, equipos de inspección y control y pabellones con estándares de alta y media seguridad.
El origen de las amenazas
Las intimidaciones contra funcionarios del Inpec en Palogordo están relacionadas directamente con la población que alberga.
La principal motivación de las amenazas es la exigencia de traslado de internos de alto perfil por parte de grupos armados y organizaciones criminales.
Cuando no se autorizan los traslados hacia penales de sus regiones de origen o hacia centros con menor control, se generan presiones externas contra guardianes, personal administrativo y directivos.
Esta dinámica ha obligado a reforzar los dispositivos de seguridad en el entorno del penal, con acompañamiento permanente de la Policía, el Ejército y las autoridades departamentales y municipales.
La posición de la administración departamental
La Gobernación de Santander aclaró que no coadministra la cárcel de Palogordo, pues la competencia es exclusiva del Inpec, pero actúa como aliado estratégico para el mantenimiento del orden y la seguridad.
La administración departamental informó que mantendrá el seguimiento a las acciones de seguridad, al orden interno y a la continuidad de los programas de resocialización de los privados de la libertad.
El secretario del Interior, Óscar Eduardo Hernández Durán, se pronunció sobre las denuncias de intimidación.
“**No vamos a dar un paso atrás, siempre contundentes y no vamos a permitir que esas amenazas dobleguen a los santandereanos y aún menos a la seguridad en el departamento”.