Un caso de intolerancia ocurrido en zona rural de Vélez ha generado indignación entre la comunidad y las autoridades, luego de que un hombre fuera capturado señalado de causar la muerte de un perro tras ingresar violentamente a una vivienda en la vereda Ejidos.
El hecho ocurrió después de que el animal mordiera a una mujer de 61 años, situación que terminó desencadenando una tragedia y un proceso judicial por presunto maltrato animal.
De acuerdo con el reporte entregado por la Policía, todo comenzó cuando un perro criollo atacó a la adulta mayor, provocándole heridas que obligaron la intervención inmediata de las autoridades. Uniformados acudieron al lugar para atender el caso y adelantar las actuaciones correspondientes relacionadas con convivencia y tenencia responsable de animales.
Tras verificar lo sucedido, los policías aplicaron las medidas contempladas en la Ley 1801 de 2016 e impusieron un comparendo a la propietaria del canino por presuntas fallas en el control y manejo del animal.
Sin embargo, horas después la situación tomó un rumbo mucho más grave. Según la investigación preliminar, el hijo de la mujer afectada habría reaccionado de manera violenta y decidió tomar represalias contra el perro, ingresando a la vivienda donde permanecía el animal.
Las autoridades indicaron que el hombre, de aproximadamente 30 años, habría utilizado un arma para atacar al canino, causándole la muerte en medio de un acto que fue calificado por la Policía como justicia por mano propia.
El hecho generó alarma entre los habitantes de la vereda Ejidos, quienes aseguran que la situación de convivencia terminó convirtiéndose en un episodio de extrema violencia que hoy mantiene consternada a la comunidad rural del municipio.
La rápida reacción de uniformados permitió la captura en flagrancia del señalado agresor, quien posteriormente fue dejado a disposición de la Fiscalía General de la Nación para avanzar en el proceso de judicialización por los delitos que podrían ser imputados.
Pronunciamiento de las autoridades en Santander frente al Caso
El coronel Néstor Rodrigo Arévalo Montenegro rechazó contundentemente lo ocurrido y reiteró que ninguna situación justifica tomar represalias violentas contra un ser sintiente.
El oficial recordó que, aunque el ataque del perro generó afectaciones a la mujer, la respuesta no podía derivar en un acto de crueldad animal. Además, insistió en que estos comportamientos no solo agravan los conflictos de convivencia, sino que también constituyen conductas sancionadas penalmente.
El caso ha despertado nuevamente el debate sobre la tenencia responsable de mascotas y el manejo de situaciones de agresividad animal en sectores rurales, donde muchas veces los conflictos terminan escalando por la falta de mediación o intervención oportuna.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para evitar actos de violencia y acudir a las instituciones competentes ante cualquier situación relacionada con convivencia o ataques de animales, reiterando que la justicia por mano propia no puede convertirse en una respuesta frente a los conflictos comunitarios.