Miedo

La casa del diablo en Bucaramanga: una historia que aún eriza la piel

La casa del diablo en Bucaramanga

Este relato mezcla realidad, tradición oral y el misterio que suele acompañar a las leyendas de ciudad.

Fotocomposición de Alerta con captura de Google Maps Esta es la casa Puyana que terminó rodeada de historias del diablo.

Las ciudades guardan historias que pasan de generación en generación. Algunas nacen de hechos reales, otras se alimentan del misterio y terminan convertidas en leyendas que hacen parte de la memoria local.

En medio de barrios modernos y avenidas concurridas de Bucaramanga, sobreviven lugares que cargan con un pasado curioso. Casas antiguas, relatos de vecinos y anécdotas transmitidas por años mantienen viva la idea de que lo inexplicable también tiene espacio en la ciudad.

Uno de esos relatos gira alrededor de una construcción conocida por muchos como “la casa del diablo”, una historia que mezcla riqueza, superstición y un personaje que marcó la memoria de la zona. Conozca la historia que reúnen testimonios del Instituto Municipal de Cultura y Turismo y la reportería de Weekend Colombia.

¿Por qué llaman “la casa del diablo” a la casa Puyana en Bucaramanga?

En la carrera 39 con calle 44, en el sector de Cabecera, se encuentra la casa Puyana, una edificación que durante años ha sido señalada por una curiosa leyenda.

La vivienda pertenecía a Don David Puyana, un comerciante adinerado del siglo XIX. Sus propiedades eran amplias y estaban cultivadas con caña de azúcar, plátano y café, actividades que movían buena parte de la economía de sus tierras.

Con el paso del tiempo, el lugar empezó a ser conocido popularmente como “la casa del diablo”, un nombre que nació entre rumores, historias de trabajadores y relatos que circularon por toda la comarca.

El catalejo con el que vigilaba a sus trabajadores

La historia cuenta que en uno de sus viajes a Europa, Don David compró un catalejo, una especie de pequeño telescopio que utilizaba desde el balcón de su casa.

Desde allí observaba a los jornaleros que trabajaban en sus cultivos. Con ese monocular revisaba a distancia lo que ocurría en las plantaciones de café que dominaban la zona.

Sentado en su balcón, anotaba cada detalle. Luego esperaba el sábado, día de pago, para recordarles a los trabajadores lo que habían hecho durante la semana.

Los rumores del supuesto pacto con el diablo

Los trabajadores comenzaron a preguntarse cómo era posible que Don David supiera lo que ocurría tan lejos de la casa. Así empezó a crecer un rumor que pronto se extendió por toda la región.

Muchos decían que tenía un pacto con el diablo, porque nadie creía que pudiera conocer tantos detalles desde la distancia.

La historia se volvió más inquietante cuando comenzaron a decir que alrededor de la casa rociaban azufre. Cuando alguien llegaba de visita, el olor era tan fuerte que algunos salían asustados, convencidos de que allí ocurría algo extraño.

La misteriosa ventana que nunca lograban arreglar

Entre los relatos más repetidos aparece el de una ventana imposible de ajustar. Según las historias del lugar, los carpinteros nunca lograban darle el tamaño correcto.

Cuando finalmente la instalaban, al día siguiente aparecía tirada en el suelo.

Las malas lenguas aseguraban que esa ventana era la señal del supuesto pacto con el diablo. Sin embargo, también circuló otra versión: algunos decían que Don David la tumbaba por las noches para mantener viva la historia.

La casa histórica que aún guarda su pasado

Con el paso de los años, la casa siguió siendo una de las construcciones más emblemáticas del sector. Aunque el lugar cambió con el tiempo, todavía conserva parte de su estructura original.

Los antiguos patios y caballerizas se transformaron en dos grandes edificios conocidos como Casa de Don David, que hoy hacen parte del paisaje urbano de la zona.

Aun así, el relato sigue vivo. Vecinos y visitantes todavía recuerdan que allí estuvo la famosa “casa del diablo”, una historia que mezcla realidad, tradición oral y el misterio que suele acompañar a las leyendas de ciudad.