La estrategia reúne a autoridades ambientales, Ecopetrol y representantes de los pescadores para definir medidas de protección del manatí antillano, controlar posibles contaminantes y recuperar cuerpos de agua como el humedal San Silvestre y la ciénaga El Llanito. Una nueva reunión fue programada para el 20 de octubre.
La muerte de 21 manatíes antillanos en Barrancabermeja encendió las alertas sobre las condiciones ambientales de los ecosistemas acuáticos del distrito y puso sobre la mesa la necesidad de adoptar medidas para proteger esta especie y recuperar las ciénagas. Ante esta situación, autoridades y representantes de las comunidades pesqueras acordaron trabajar de manera conjunta en un plan de acción enfocado en la conservación de los cuerpos de agua y la reducción de las afectaciones ambientales.
La respuesta institucional comenzó con una serie de reuniones y recorridos de inspección que se iniciaron el pasado 6 de octubre. En estas jornadas participaron la Alcaldía de Barrancabermeja, la Procuraduría Ambiental y Agraria, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS), Ecopetrol y representantes de las comunidades pesqueras, quienes revisaron las condiciones de diferentes sectores del complejo cenagoso.
Durante las visitas técnicas, los participantes recorrieron ciénagas, caños y quebradas para examinar las afectaciones identificadas en estos ecosistemas y establecer cuáles requieren atención prioritaria. El objetivo es avanzar en acciones coordinadas que permitan responder a los problemas ambientales detectados y fortalecer la protección de los recursos hídricos de los que dependen tanto la fauna como las comunidades que desarrollan actividades de pesca en la región.
Compromisos adquiridos por las autoridades
Uno de los compromisos establecidos consiste en instalar una barrera mecánica permanente en la bocatoma de Aguas de Barrancabermeja. Esta estructura estaría destinada a contener hidrocarburos y aceites que puedan llegar a este punto, con el propósito de proteger la fuente de captación utilizada para el suministro de agua del acueducto. La medida quedó incluida entre las acciones planteadas dentro de la estrategia ambiental concertada por las instituciones y los representantes comunitarios.
La recuperación de los ecosistemas también requiere establecer qué actores y actividades tienen incidencia en las condiciones ambientales de las zonas afectadas. Por esa razón, las entidades acordaron identificar las responsabilidades y coordinar las acciones correspondientes, con especial atención al humedal San Silvestre y la ciénaga El Llanito. La intención es articular los esfuerzos institucionales para intervenir los puntos críticos y avanzar en la conservación de estos cuerpos de agua de Barrancabermeja.
Otro de los frentes de trabajo estará relacionado con las comunidades que dependen de la pesca. Para ello, se propuso convocar a la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP), la CAS y los pescadores, con el fin de impulsar proyectos productivos pesqueros sostenibles. Esta iniciativa busca vincular la protección ambiental con las actividades económicas de las comunidades, de manera que la conservación de los ecosistemas acuáticos forme parte de las acciones para mantener la actividad pesquera en el territorio.
Medidas de protección para los manatíes
La situación del manatí antillano también tendrá un espacio específico dentro de la agenda acordada. Las entidades evaluarán las medidas de protección de esta especie y las condiciones del Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMI) Humedal San Silvestre, un área que forma parte de las prioridades ambientales de la zona. La muerte de los 21 ejemplares convirtió la protección de esta especie en uno de los asuntos centrales de las conversaciones entre las autoridades y los representantes de las comunidades.
Además de revisar las condiciones de los cuerpos de agua, la mesa intersectorial abordará los impactos asociados a los procesos de biorremediación y a las contingencias de la industria petrolera en la ciénaga El Llanito y el caño San Silvestre. Estos asuntos serán objeto de evaluación por parte de las entidades involucradas, que deberán analizar las situaciones planteadas y avanzar en la definición de medidas dentro de sus respectivas competencias. La información suministrada no establece una causa definitiva para la muerte de los manatíes, por lo que las evaluaciones ambientales hacen parte de los asuntos que deberán continuar en revisión.
Leonardo Granados, secretario de Ambiente y Transición Energética de Barrancabermeja, explicó que la prioridad es concentrar los esfuerzos en los sectores que presentan mayores afectaciones y reducir las presiones que amenazan a las especies vulnerables. La articulación entre las entidades busca orientar las acciones hacia las zonas que requieren intervención, en lugar de dispersar los esfuerzos, y mantener el trabajo conjunto alrededor de la recuperación ambiental del complejo cenagoso.
Desde las comunidades pesqueras también destacaron la importancia de que las instituciones trabajen de manera coordinada. Yuly Velázquez, presidenta de Fedepesan, calificó positivamente la articulación alcanzada durante las reuniones, aunque señaló que los pescadores esperan que los acuerdos se traduzcan en avances concretos para conservar los cuerpos de agua y proteger al manatí antillano. Para este sector, el deterioro de los ecosistemas representa una preocupación directa por su relación con los recursos naturales y la actividad pesquera.
Solicitud a la CAS
Dentro de las propuestas también se incluyó una solicitud a la CAS para que estudie la posible implementación de la metodología Inspiragua, desarrollada por la organización neerlandesa DWA. La herramienta fue planteada como una alternativa para apoyar la gestión del complejo cenagoso, aunque su implementación dependerá de la evaluación correspondiente.
Con esta propuesta, las entidades buscan incorporar nuevas herramientas a las discusiones sobre el manejo y la recuperación de los ecosistemas acuáticos de Barrancabermeja.
Los compromisos acordados tendrán continuidad el martes 20 de octubre, fecha prevista para una nueva sesión de la mesa intersectorial.
En ese encuentro se espera avanzar en las acciones de protección y restauración ambiental, así como en la coordinación entre las instituciones y las comunidades participantes. Mientras tanto, la muerte de los 21 manatíes mantiene la atención sobre la necesidad de conservar las ciénagas, proteger las fuentes de agua y fortalecer las medidas destinadas a reducir las afectaciones ambientales en Barrancabermeja.