Barrancabermeja

Se agrava erosión en un corregimiento de Barrancabermeja: el riesgo es para 650 personas

El río Magdalena amenaza con inundar el corregimiento San Rafael de Lebrija, Barrancabermeja.

Se busca estructurar una consultoría especializada que diseñe una alternativa definitiva y sostenible para mitigar el problema. Asimismo, se prevé la realización de una mesa técnica en la segunda semana de abril.

Alcaldía de Barrancabermeja La fuerza del río ha socavado la orilla sobre el corregimiento San Rafael de Lebrija.

Una compleja situación ambiental afecta al corregimiento San Rafael de Chucurí, en Barrancabermeja, donde al menos 650 habitantes enfrentan el avance progresivo de la erosión sobre la margen derecha del río Magdalena.

Ante este panorama, la Dirección de Gestión del Riesgo de Barrancabermeja, en articulación con su homóloga departamental, realizó una visita técnica de inspección en la zona rural para evaluar el estado actual de la ribera, donde el fenómeno ya impacta un tramo aproximado de un kilómetro.

Eduardo Ramírez, director de Gestión del Riesgo en el distrito petrolero, indicó que el objetivo principal de esta intervención es recolectar información que permita avanzar en soluciones concretas. Según las autoridades, se busca estructurar una consultoría especializada que diseñe una alternativa definitiva y sostenible para mitigar el problema. Asimismo, se prevé la realización de una mesa técnica en la segunda semana de abril, con la participación de entidades como Cormagdalena, la Corporación Autónoma Regional de Santander (Cas), los entes de control y la comunidad.

El funcionario explicó que la problemática presenta dos focos críticos. “Se identifica que la problemática va en dos sentidos: una sobre el margen derecho del río Magdalena en el centro poblado, pero también en cercanías de una ciénaga muy próxima a San Rafael de Chucurí, compartida con el municipio de Puerto Parra, donde esperamos la integración de todas las capacidades para buscar una alternativa de protección”, señaló.

Como parte de las primeras acciones, durante la inspección se realizaron tomas aéreas con drones, con el fin de caracterizar con mayor precisión el comportamiento de la erosión y fortalecer el diagnóstico técnico del territorio.

Esta situación no es nueva para la comunidad. Durante más de una década, los habitantes han sido testigos de cómo el río ha ido ganando terreno, destruyendo viviendas, afectando vías y obligando a varias familias a desplazarse. En lo corrido de 2026, las lluvias atípicas han intensificado el fenómeno, aumentando considerablemente el riesgo.

Uno de los factores que genera mayor preocupación es la reducción de la distancia entre el río Magdalena y la ciénaga del corregimiento, que pasó de aproximadamente 1.200 metros a poco más de 400 metros en tan solo un año. Este cambio podría derivar en afectaciones a la seguridad alimentaria de la región, incluyendo municipios cercanos como Puerto Parra, debido a una posible contaminación del ecosistema y la disminución de la actividad pesquera.

Y en un hecho adicional que ha sido corroborado se encuentra la presencia de infraestructura petrolera en la zona. “Esta es la magnitud de lo que estamos enfrentando, ya que por allí también pasan oleoductos que pueden romperse y afectar la región con el riego de hidrocarburos”, advirtió Ramiro Suárez, presidente de la Asociación de Agricultores del corregimiento.

Finalmente, la Administración Distrital reiteró su compromiso de acompañar a la comunidad y liderar las gestiones necesarias ante el Gobierno Nacional, con el fin de encontrar una solución definitiva a esta problemática que por años ha afectado a San Rafael de Chucurí.