Iglesia Católica

Carrera atlética en Bucaramanga generó afectaciones en las eucaristías de la Parroquia San Laureano

Carrera Corre Mi Tierra - Bucaramanga

La carrera Corre Mi Tierra en Bucaramanga generó inconformidad en la Parroquia San Laureano, cuyos líderes denunciaron falta de socialización, dificultades de acceso y afectaciones a las eucaristías por los cierres viales y el ruido.

Gobernación de Santander La jornada incluyó cierres viales en diferentes puntos de la ciudad

La primera edición de la carrera atlética Corre Mi Tierra en Bucaramanga, realizada el 26 de julio de 2026, reunió a miles de participantes en el centro de la ciudad, pero también generó inconformidad entre feligreses y líderes de la Parroquia San Laureano, quienes aseguraron que la jornada afectó el normal desarrollo de las celebraciones religiosas.


La competencia tuvo como punto de partida el Parque García Rovira, en inmediaciones de la Alcaldía de Bucaramanga, la Gobernación de Santander y la histórica parroquia, y contó con la participación del gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, durante el acto inaugural.

Sacerdote cuestionó la falta de socialización


El párroco Nelson Omar Plata Quintero manifestó que la comunidad religiosa no fue informada con anticipación sobre la realización del evento, situación que, según indicó, tomó por sorpresa a los asistentes a las eucaristías dominicales.


“Lamentablemente nadie socializó con nosotros, por eso la gente llegó totalmente ignorante de lo que estaba ocurriendo, tuvieron muchas dificultades para poder ingresar al templo, porque nadie nos socializó, nadie nos dijo absolutamente nada y lamentamos esto porque la parroquia histórica de San Laureano es un bien de interés cultural y es una parroquia donde los domingos acuden muchos feligreses”, expresó el sacerdote.

Cierres viales dificultaron el acceso al templo


Uno de los principales reclamos estuvo relacionado con los cierres viales implementados para garantizar el desarrollo de la carrera.
Según el párroco, las restricciones de movilidad dificultaron tanto el ingreso como la salida de los creyentes que asistieron a las ceremonias religiosas.


Si bien la Dirección de Tránsito de Bucaramanga había informado previamente sobre las vías que serían cerradas y las rutas alternas habilitadas durante la jornada, el líder religioso sostuvo que esa información no fue socializada directamente con la parroquia ni con la comunidad que frecuenta el templo.

El ruido también afectó las celebraciones


Además de las dificultades de acceso, el sacerdote señaló que la concentración de corredores, acompañantes y equipos de sonido en los alrededores del templo generó un nivel de ruido que interfirió con el desarrollo de las eucaristías.


“Lamentablemente ha sido muy difícil celebrar las eucaristías por el ruido tan fuerte”, afirmó Plata Quintero.


El párroco concluyó señalando que espera que lo ocurrido sirva como antecedente para la planeación de futuros eventos masivos que coincidan con la programación religiosa de los domingos, de manera que exista una mayor coordinación entre las autoridades, los organizadores y las comunidades que desarrollan actividades en los sectores aledaños a las iglesias o templos religiosos de la ciudad.