La Alcaldía de Bucaramanga expidió el Decreto 202 de 2026 con el propósito de adoptar medidas de prevención frente a los posibles efectos del fenómeno del Niño, cuya llegada anticipada al país ha sido advertida por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).
La medida busca reducir el riesgo de incendios, proteger las fuentes hídricas y promover el uso responsable del agua durante el periodo de temporada seca que podría intensificarse en los próximos meses.
De acuerdo con Didier Rodríguez, director de la Oficina para la Gestión del Riesgo de la Alcaldía de Bucaramanga, el decreto establece una serie de restricciones orientadas a prevenir emergencias derivadas de las altas temperaturas y la disminución de las lluvias.
"Entre las disposiciones se encuentra la prohibición de realizar quemas a cielo abierto, quemas controladas y actividades que involucren el depósito o manejo inadecuado de materiales inflamables que puedan generar incendios. Asimismo, quedó restringido el lavado de vehículos en espacio público como parte de las estrategias para fomentar el ahorro del recurso hídrico", explicó el funcionario.
Las autoridades señalaron que quienes incumplan estas disposiciones podrán ser objeto de sanciones por parte de la Policía Nacional, la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB) y las autoridades según corresponda.
Rodríguez indicó que una de las principales preocupaciones está relacionada con el posible desabastecimiento de agua, una situación que ya comienza a evidenciarse en algunos sectores rurales del municipio. Por esta razón, la Administración Municipal hizo un llamado a los ciudadanos para adoptar hábitos de consumo responsables y evitar el desperdicio del líquido.
El decreto permanecerá vigente mientras se mantengan las condiciones asociadas al Fenómeno del Niño y hasta que el Ideam informe oficialmente la finalización de este evento climático.
Desde la Gestión del Riesgo de Bucaramanga reiteraron que las medidas tienen un carácter preventivo y buscan disminuir el impacto que podrían generar las altas temperaturas, la reducción de los caudales y el aumento del riesgo de incendios forestales en la capital santandereana.