Charalá

En Charalá despidieron a Kevin Arley en medio de cuestionamientos por falta de medicamento y atención de la Nueva EPS

Despedida de menor Kevin Acosta en Charalá

Un niño de siete años con hemofilia A murió tras esperar más de 24 horas un traslado a un centro especializado y la entrega de su medicamento, según su madre.

Suministrada familiares El fallecimiento de Kevin Arley Acosta ha generado indignación en medio de denuncias por falta de medicamento y demoras en su traslado médico

Con camisas y globos blancos, familiares y amigos dieron el último adiós a Kevin Arley Acosta Pico en Charalá, Santander. La ceremonia religiosa se realizó en la Parroquia Nuestra Señora de Monguí, donde la comunidad acompañó a su madre en medio de mensajes de solidaridad y fortaleza.

Durante la eucaristía, el sacerdote, tras concluir la homilía, se sentó frente al féretro del menor y, en un gesto cercano, reflexionó sobre el mensaje del Evangelio proclamado que “la autenticidad de la fe produce paciencia”, palabras que acompañaron el ambiente de recogimiento.

Al finalizar la ceremonia, familiares compartieron unas palabras para despedirlo: “Agradecemos haber tenido la oportunidad de abrazarlo y de compartir momentos que ahora se vuelven tesoros en nuestros corazones”, expresaron, evocando los recuerdos que hoy permanecen en la memoria de quienes lo amaron. Posteriormente, el féretro fue dirigido al Cementerio de Charalá.

Cuestionamientos por el proceso de traslado médico del menor

Kevin Arley Acosta, de siete años, falleció después de permanecer más de 24 horas a la espera de un traslado oportuno a un centro de salud especializado, tras sufrir una caída en bicicleta que habría agravado su estado de salud, en medio de la falta de entrega del medicamento requerido para tratar una enfermedad en la sangre por parte de la EPS.

Según relató su madre, Yudy Katerine Pico, el menor había sido diagnosticado con Hemofilia A, una enfermedad que requería medicamento permanente y tratamiento especializado. Desde diciembre de 2025 dejó de recibirlo y, aunque acudió de manera reiterada a la EPS para reclamarlo, asegura que la respuesta tenía que ver con temas interadministrativos, mientras la salud de Kevin se deterioraba.

La situación se complicó el pasado domingo con la caída y, pese a las solicitudes para que le administraran el tratamiento y lo remitieran a Bogotá para una atención de mayor complejidad, la respuesta que recibió fue que debía esperar la disponibilidad de camas.

De acuerdo con Yudy Katerine, el accidente ocurrió el ocho de febrero. Inicialmente fue llevado a un centro asistencial cercano y posteriormente remitido a Pitalito, donde permaneció hospitalizado mientras se gestionaba su traslado a una institución con mayor capacidad para su atención.

“El niño se me cayó el domingo aproximadamente a las 6:20 p.m. Lo llevé al centro de salud más cercano y de ahí me lo remitieron a las 7 p.m. para Pitalito. En Pitalito duró toda la noche del domingo y todo el lunes hasta las 5:20 p.m., cuando se logró el traslado. Pero fue gracias a que me tocó recurrir a medios, hacer videos y llamadas para que me ayudaran. Mientras tanto, la EPS no hizo nada”, afirmó.

La madre cuestionó las demoras en la remisión médica y señaló “dicen que hicieron un traslado oportuno (EPS), pero el niño duró 24 horas en Pitalito. Me decían que tocaba esperar porque no había camas en la UCI. Como me dijo un médico, cada segunda era mortal para él”, aseguró.

Tras el fallecimiento del menor, ocurrido el viernes, la madre también denunció demoras en la entrega del cuerpo por parte de Medicina Legal.

“Pido que investiguen, la muerte de mi hijo no puede quedar impune. Mientras yo estoy enterrando a mi hijo, ellos dicen (EPS) que hicieron lo correcto”, expresó.

Además, señaló que tuvo que insistir durante tres días para que le entregaran el cuerpo. “El niño falleció el viernes y me tocó otra pelea para que me lo entregaran. Duró tres días en Medicina Legal y me decían que había fallas en el sistema”, concluyó.