Un incómodo y polémico momento se vivió en una iglesia de Charalá en Santander, cuando un sacerdote reprendió de forma brusca a una monaguilla en medio del Sermón de las Siete Palabras de Viernes Santo, le dijo “Quite de ahí” generando rechazo entre usuarios que cuestionan la forma en que se manejó la situación.
El hecho ha desatado una ola de críticas por parte de la comunidad santandereana, que exige un trato digno hacia los jóvenes colaboradores de la iglesia, mientras se espera un pronunciamiento oficial de la Diócesis sobre la identidad y conducta del sacerdote involucrado.
Este momento de tensión ocurrió en la parroquia Nuestra Señora de Monguí y quedó registrado en una transmisión en vivo.
Durante el tradicional Sermón de las Siete Palabras, uno de los actos litúrgicos más representativos de la Semana Santa, se evidenció el momento en que el religioso interrumpió abruptamente la ceremonia para reprender a una monaguilla que participaba en el acto.
En el video, que rápidamente se difundió en redes sociales, se observa cómo el sacerdote, en medio de la lectura, dirige un fuerte llamado de atención a la menor de edad. La escena generó incomodidad entre los asistentes y posteriormente indignación entre quienes presenciaron la grabación.
Según se aprecia en las imágenes, la situación se habría originado por una aparente confusión con un bastón litúrgico. Sin embargo, lo que más ha generado rechazo es la forma en la que el sacerdote reaccionó, al apartar a la menor de manera brusca y con un tono considerado inapropiado.
La frase “¡Quite de ahí!”, pronunciada en medio de la ceremonia, ha sido ampliamente cuestionada por usuarios en redes sociales, quienes califican la actitud como desproporcionada, especialmente al tratarse de una menor de edad que colaboraba en el acto religioso.
El episodio ha desatado una ola de críticas en el departamento de Santander, donde ciudadanos han manifestado su inconformidad y han exigido mayor respeto hacia los niños y jóvenes que participan en actividades eclesiásticas.
Varios fieles y líderes de opinión han señalado que este tipo de comportamientos afectan la imagen de la Iglesia y contradicen los valores de respeto, empatía y formación que promueve la institución, especialmente en escenarios de carácter espiritual.
Hasta el momento la diócesis no se ha pronunciado al respecto
Hasta el momento, no se ha conocido un pronunciamiento oficial por parte de la diócesis correspondiente sobre la identidad del sacerdote ni sobre las posibles acciones frente a lo ocurrido. Sin embargo, se espera que en las próximas horas se entregue una postura institucional.
El caso también ha abierto un debate sobre el trato que reciben los monaguillos y voluntarios dentro de las ceremonias religiosas, así como la necesidad de reforzar la formación en manejo de situaciones dentro de espacios públicos y litúrgicos.
Mientras tanto, la comunidad continúa a la expectativa de una respuesta clara por parte de las autoridades eclesiásticas, en medio de un llamado generalizado a promover el respeto y la dignidad en todos los espacios, especialmente cuando se trata de menores de edad.