La comunidad de Tona se reunió en una sentida velatón para despedir al niño Daniel Felipe, cuyo cuerpo fue hallado en extrañas circunstancias en una zona boscosa del municipio.
Con velas encendidas y mensajes de justicia, familiares, amigos y vecinos expresaron su dolor e indignación por la muerte del menor, mientras exigían que el caso no quede en la impunidad.
El acto simbólico se llevó a cabo frente al colegio Rafael Uribe Uribe, institución donde el niño cursaba sus estudios. Allí, entre lágrimas y abrazos, docentes, compañeros y habitantes del sector se unieron para rendir homenaje a su memoria y acompañar a la familia en este difícil momento.
Durante la velatón, las voces de los asistentes coincidieron en un mismo clamor: que se conozca la verdad sobre lo ocurrido. “La verdad debe salir a la luz y los responsables deben pagar”, repetían varias de las personas que participaron en la jornada, marcada por el recogimiento y la solidaridad.
El cuerpo del menor fue encontrado días atrás en una zona boscosa a un costado del río Tona, en el sector del puente Carrasquilla. Desde entonces, el caso ha generado conmoción en el municipio y en otras localidades cercanas, donde la noticia ha causado profundo impacto.
Familiares y allegados del niño han pedido a las autoridades celeridad en la investigación para esclarecer las causas reales de su fallecimiento. Insisten en que cada detalle sea analizado con rigor y que se agoten todas las líneas investigativas hasta dar con los responsables.
Por su parte, las autoridades confirmaron que continúan adelantando las investigaciones para establecer qué ocurrió. Equipos especializados de la Policía Judicial y la Fiscalía trabajan en la recolección de pruebas y en la verificación de información que permita avanzar en el proceso.
Alcaldía de Tona anunció recompensa para esclarecer el fallecimiento del niño
Desde la Alcaldía de Tona también se anunció una recompensa de hasta 10 millones de pesos para quien entregue información clave que ayude a esclarecer cómo ocurrió la muerte de Daniel Ballesteros, el menor de 10 años. La medida busca incentivar la colaboración ciudadana y acelerar los resultados de la investigación.
El alcalde de Tona, Jesús Gutiérrez, aseguró que se está trabajando de manera articulada con la Policía Nacional, la Fiscalía y la Gobernación de Santander. “Queremos contarles que estamos trabajando articuladamente con las autoridades para esclarecer este crimen que ocurrió en nuestro municipio”, manifestó el mandatario local.
Mientras avanzan las indagaciones, la comunidad de Tona permanece unida en el dolor y la esperanza de que se haga justicia. La velatón no solo fue un acto de despedida, sino también un mensaje colectivo para que este caso no quede en el olvido y para que la memoria del niño impulse acciones que protejan a la niñez del municipio.