Un nuevo hecho de violencia contra funcionarios de tránsito volvió a encender las alarmas en San Gil. Un regulador vial de la Secretaría de Tránsito fue brutalmente agredido mientras realizaba labores de control y organización de la movilidad en la capital guanentina, situación que quedó registrada en video y que ha generado rechazo e indignación entre ciudadanos y autoridades.
De acuerdo con la información entregada por la Administración Municipal, el funcionario se encontraba controlando el flujo vehicular y regulando el tráfico en una zona del municipio cuando fue atacado repentinamente por un motociclista. Desde la Alcaldía aclararon que ese día no se estaban realizando operativos ni controles de documentos, sino labores normales de regulación vial.
Sin embargo, las primeras hipótesis apuntan a que la agresión podría estar relacionada con una aparente retaliación por procedimientos realizados días atrás por la Secretaría de Tránsito. Según explicó el secretario de Tránsito de San Gil, Héctor Ardila, el presunto agresor ya habría sido requerido anteriormente por no tener al día documentos obligatorios como el SOAT y la tecnomecánica, situación que terminó con la inmovilización de su motocicleta.
El funcionario agredido sufrió lesiones de consideración, entre ellas una fractura de tabique, por lo que tuvo que ser trasladado al hospital y posteriormente valorado por Medicina Legal. Actualmente permanece en recuperación y con varios días de incapacidad médica.
Desde la Secretaría de Tránsito señalaron que este tipo de hechos se han vuelto cada vez más frecuentes no solo en San Gil sino en diferentes regiones del país. Según Ardila, las agresiones verbales y físicas contra reguladores y agentes de tránsito son constantes, especialmente durante procedimientos relacionados con motociclistas que incumplen normas básicas de seguridad vial.
El secretario también manifestó que la situación preocupa profundamente porque muchos funcionarios únicamente están cumpliendo su labor como servidores públicos. Incluso relató que el joven agredido era reconocido por su disposición de servicio hacia la comunidad, al punto que días atrás había sido fotografiado ayudando a una mujer a cargar mercado en la plaza central del municipio.
La agresión volvió a abrir el debate sobre la creciente intolerancia en las vías y el rechazo de algunos actores viales hacia las autoridades de tránsito. En Colombia, conducir sin SOAT, sin revisión tecnomecánica o incumpliendo normas básicas de movilidad puede generar sanciones económicas e inmovilización del vehículo, medidas contempladas en el Código Nacional de Tránsito.
Las autoridades confirmaron que el presunto responsable ya estaría identificado y que avanzan las respectivas acciones judiciales. Desde la Alcaldía de San Gil reiteraron el llamado al respeto, la convivencia y la tolerancia, recordando que ningún desacuerdo con un procedimiento justifica la violencia contra quienes trabajan por el orden y la seguridad vial del municipio.
Mientras tanto, el caso sigue generando preocupación entre reguladores y agentes de tránsito, quienes aseguran sentirse cada vez más expuestos a agresiones físicas y amenazas durante su trabajo diario en las calles de San Gil.