Un incendio forestal de grandes proporciones mantiene en alerta al municipio de El Peñón, Santander, donde las llamas completan más de 36 horas consumiendo la vegetación del Cerro de Barco, considerado uno de los principales referentes ambientales y paisajísticos de la región.
La emergencia ha movilizado a los organismos de socorro y a las autoridades municipales, que enfrentan serias dificultades para acceder al lugar debido a las complejas condiciones del terreno.
Hasta el momento, el fuego no ha podido ser controlado y continúa extendiéndose por la montaña.
Uno de los principales obstáculos para combatir el incendio es la ubicación del foco de la conflagración. Aunque existe una vía de acceso por la quebrada El Aventadero, los vehículos únicamente pueden avanzar hasta un punto distante de la zona afectada.
Desde ese lugar, los socorristas deben emprender un recorrido de cerca de dos horas a pie por una ladera de difícil acceso, situación que retrasa las labores de extinción y aumenta el riesgo para quienes participan en la atención de la emergencia.
¿Qué dicen las autoridades?
El alcalde de El Peñón, Ferley Santamaría, advirtió que la magnitud del incendio superó la capacidad de respuesta del municipio y confirmó que ya fue solicitada la intervención del Cuerpo de Bomberos de Vélez para reforzar las operaciones en el terreno.
El mandatario también hizo un llamado a la Oficina Departamental para la Gestión del Riesgo con el fin de coordinar apoyo aéreo que permita enfrentar la emergencia desde otro frente, debido a las limitaciones que presenta el acceso terrestre.
Según explicó el alcalde, la prioridad es habilitar un helipuerto en un punto cercano al incendio para facilitar el ingreso de un helicóptero que pueda realizar descargas de agua sobre las zonas más afectadas por las llamas.
Los reportes preliminares indican que el incendio avanza sobre una ladera rocosa de aproximadamente 500 metros de altura, con una inclinación cercana a los 90 grados, características que dificultan cualquier maniobra por parte de los organismos de socorro.
¿El Incendio representa un riesgo?
A estas condiciones se suma el constante desprendimiento de rocas desde la parte alta de la montaña, lo que representa un riesgo permanente para los bomberos y voluntarios que intentan acercarse al foco del incendio.
Las autoridades señalaron que, por razones de seguridad, el personal debe mantener una distancia prudente mientras se evalúan alternativas para intervenir la zona sin poner en riesgo la integridad de los equipos de emergencia.
El incendio ocurre en medio de la temporada de altas temperaturas que afecta a gran parte de Santander, situación que ha incrementado el riesgo de conflagraciones forestales en varios municipios del departamento y mantiene activas las alertas emitidas por las autoridades.
Mientras avanzan las gestiones para obtener apoyo aéreo y fortalecer la respuesta operativa, las autoridades continúan monitoreando la emergencia y reiteraron el llamado a la ciudadanía para evitar cualquier acción que pueda originar nuevos incendios, especialmente en zonas de vegetación seca y alta vulnerabilidad.