Incendios forestales

Incendios en Girón dejan animales muertos y desplazados

Desolador panorama en Girón: incendios dejan animales muertos y fauna huyendo del fuego

Armadillos, reptiles, osos hormigueros y puercoespines están entre las especies afectadas por las llamas.

Bomberos de Floridablanca

Más de 200.000 metros cuadrados de bosque han sido consumidos por incendios forestales en Girón durante 2026. Una cifra que permite dimensionar la magnitud de las emergencias, pero que no alcanza a contar todo lo que desaparece con cada hectárea reducida a cenizas.

Entre la vegetación que arde también se encuentran los hogares de cientos de especies de fauna silvestre. Armadillos, reptiles, osos hormigueros y puercoespines hacen parte de los animales que han quedado expuestos a las llamas, algunos sin posibilidad de escapar y otros obligados a abandonar los lugares donde encontraron durante años alimento, refugio y protección.

Bomberos evidenciaron las afectaciones

Las fotografías captadas por el Cuerpo de Bomberos de Floridablanca, durante y después de las emergencias atendidas en Girón, muestran una cara pocas veces visible de los incendios forestales. Más allá de las columnas de humo, los árboles quemados y los terrenos cubiertos de ceniza, están los rastros de una fauna que también termina pagando las consecuencias del fuego.

Uno de los episodios más dolorosos se registró en la vereda El Pantano, donde un incendio que comenzó el pasado 14 de agosto necesitó seis días de trabajo para ser completamente liquidado. Durante las labores de atención, los organismos de emergencia encontraron animales muertos y otros que sobrevivieron con lesiones provocadas por las altas temperaturas.

Animales afectados

Entre las imágenes registradas en la zona aparece el caparazón y la osamenta de un armadillo sobre la tierra completamente calcinada. El hallazgo evidencia la dificultad que tienen algunas especies para escapar cuando las llamas avanzan rápidamente por el bosque. Estos animales suelen refugiarse en madrigueras, espacios que en medio de un incendio pueden convertirse en una trampa ante las elevadas temperaturas y la falta de oxígeno.

También fue encontrada sin vida una víbora patoco (Porthidium lansbergii), entre las rocas de la zona afectada. Su cuerpo quedó en medio del paisaje transformado por las llamas, como otro testimonio de la dimensión que pueden alcanzar estas emergencias y de la vulnerabilidad de la fauna frente al fuego.

En otro punto del terreno, una imagen muestra a un reptil que todavía permanecía con vida mientras intentaba desplazarse sobre el suelo recién quemado. A su alrededor, los tallos de la vegetación aparecían completamente ennegrecidos. El animal avanzaba entre las cenizas en un escenario que, pocas horas antes, hacía parte de un ecosistema vivo.

El informe técnico elaborado por el Cuerpo de Bomberos de Floridablanca confirmó la afectación de fauna silvestre en el área y registró la presencia de mamíferos y reptiles entre las especies impactadas por el incendio.

Pero en medio de la devastación también hubo historias de supervivencia.

Durante las labores de control, los bomberos lograron rescatar con vida a un oso hormiguero que había quedado expuesto al fuego. El animal presentaba quemaduras en sus patas y en el hocico, lesiones que evidenciaban el sufrimiento provocado por las llamas.

El pequeño mamífero fue trasladado al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de la CDMB, donde comenzó un proceso de recuperación bajo atención especializada. Allí, el objetivo es estabilizarlo, tratar sus heridas y evaluar su evolución para establecer si en el futuro podrá regresar a un entorno natural.

Su rescate representa una oportunidad en medio de un panorama marcado por la pérdida. No todos los animales logran escapar y muchos de los que sobreviven deben enfrentar heridas, deshidratación, estrés y la desaparición de los espacios que utilizaban para alimentarse y protegerse.

La destrucción de estos bosques tampoco termina cuando los bomberos apagan las últimas llamas. Para la fauna que consigue sobrevivir, comienza entonces otra lucha: encontrar agua, alimento y refugio en un territorio que cambió en cuestión de horas.

Desplazamientos de animales

La pérdida de cobertura vegetal puede afectar las cadenas alimenticias y obligar a los animales a desplazarse hacia otros sectores en busca de recursos. Ese movimiento también puede incrementar su exposición a nuevos peligros, especialmente cuando deben acercarse a zonas habitadas o atravesar carreteras.

Por eso, cada incendio forestal representa mucho más que el terreno que queda convertido en cenizas. También significa la desaparición de refugios, madrigueras, fuentes de alimento y espacios esenciales para especies que no tienen otra opción que intentar sobrevivir ante el avance de las llamas.

Las imágenes tomadas por los organismos de emergencia permiten dimensionar una realidad que muchas veces permanece oculta. Mientras las autoridades trabajan para controlar los incendios y proteger a las comunidades, la fauna silvestre enfrenta una emergencia silenciosa.

En Girón, el fuego ya ha consumido más de 200.000 metros cuadrados de bosque durante este año. Y entre las cenizas quedan las huellas de aquellos animales que no pudieron escapar, pero también la esperanza representada por los que fueron encontrados con vida y ahora luchan por recuperarse.

Cada uno de ellos recuerda que un incendio forestal no termina cuando se apaga el fuego. Para la naturaleza, en muchos casos, ahí comienza una larga batalla para volver a levantarse.