En Santander se cayó por tercera vez el puente que está ubicado sobre el río Oibita que comunica el corregimiento de San Pablo del municipio de Contratación con las veredas San Antonio de la Palma, Cueva de Pavas y Las Cruces del municipio de Santa Helena de Opón.
La comunidad denuncia que los entes gubernamentales no han hecho los estudios necesarios para evitar que ocurra una tragedia peor.
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Se encuentran incomunicadas más de 2.500 personas y los habitantes de estas veredas no han podido sacar sus productos agrícolas y ganaderos.
“En tres ocasiones se ha caído y se ha reconstruido. Pero por malos manejos y gestiones el puente no ha quedado realmente como debe ser. Hemos pedido uno vehicular pero nos entregan uno peatonal”, denunció Hernando Quintero, habitante de la zona.
Esta infraestructura fue construida en 2008 sobre un caudaloso río y un abismo de más de 100 metros. Sin embargo por la inestabilidad de este, y el clima, hace dos meses se cayó por tercera vez. Afectando a tres escuelas, ganaderos y campesinos productores de plátano, yuca y cacao.
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“No han hecho estudios para reubicar el puente, los animales no pueden pasar, la gente le toca hacer una hazaña para movilizarse sobre el puente. La misma comunidad se ha visto en la obligación de reconstruir de cualquier forma el puente para poder transitar y suplirnos como se pueda”, agregó.
Solicitaron la presencia de las Alcaldías de Contratación, Santa Helena del Opón y la misma oficina de Gestión del Riesgo de Santander, pues manifiestan que hasta el momento ninguna entidad ha ido a verificar la situación.
“Es un peligro si seguimos utilizando el puente de esta manera, pues puede ser que se vea afectada alguna persona y es lo que queremos evitar. Se han hecho las cosas a la ligera y ahí están los resultados de no planear bien las cosas”.
Las miles de personas afectadas por esta situación también piden que les amplíen un camino pavimentado para poder trasladar sus producciones, y el ganado que debe transitar hasta entre las quebradas.