Crece la preocupación en Charalá por los retrasos del proyecto de pavimentación de la vía que conecta con Duitama, una obra estratégica para la movilidad, el turismo y la economía del sur de Santander y parte de Boyacá.
El alcalde del municipio, Jorge Wilmar Vega, manifestó su inconformidad por los tiempos que ha tomado la expedición de permisos ambientales por parte de la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS), especialmente los relacionados con ocupación de cauces y aprovechamiento forestal, requisitos indispensables para iniciar las obras.
Según explicó el mandatario, tras años de promesas incumplidas y gestiones ante entidades nacionales como el Instituto Nacional de Vías y ministerios, finalmente se habían asegurado recursos para avanzar en el tramo correspondiente a Santander. Sin embargo, advirtió que la demora en los permisos podría provocar que la inversión se traslade al lado boyacense del proyecto.
“Nosotros llevábamos ventaja porque ya teníamos estudios y diseños terminados, pero Boyacá está avanzando rápidamente con sus permisos y podrían llevarse los recursos para construir allá”, señaló el alcalde, y aseguró que la región no soportaría otro aplazamiento después de décadas esperando pavimento en este corredor vial.
El mandatario sostuvo además que algunos requerimientos solicitados por la autoridad ambiental serían difíciles de cumplir en el corto plazo, como autorizaciones predio a predio de toda la vía. Explicó que hay terrenos en sucesión, propietarios fallecidos y otros casos jurídicos complejos que podrían tardar años en resolverse.
La CAS respondió a las críticas afirmando que el proceso se ha manejado bajo criterios técnicos y jurídicos y que las demoras obedecen a información faltante por parte de los interesados.
La subdirectora encargada de la administración de recursos naturales de la CAS, Mónica Estela Monsalve, aseguró que la corporación ha realizado mesas de trabajo para agilizar el proceso y aclaró que no pueden emitir autorizaciones sin el cumplimiento total de los requisitos legales.
“Los procesos ambientales tienen lineamientos técnicos y jurídicos que deben cumplirse. Nosotros hemos acompañado las mesas de trabajo, pero no podemos tomar decisiones con información incompleta”, indicó la funcionaria.
Una vía estratégica para Santander
La conexión vial Duitama–San Gil–Charalá ha sido considerada históricamente una de las rutas más importantes para fortalecer la integración entre Santander y Boyacá. El corredor permitiría reducir tiempos de desplazamiento, dinamizar el comercio regional y potenciar el turismo hacia municipios como Charalá, San Gil y el Valle de Tenza.
Además, la vía ha sido una petición recurrente de líderes comunales, gremios y administraciones locales, que durante años han denunciado abandono estatal y retrasos en las inversiones de infraestructura vial en el sur de Santander.
Mientras la comunidad espera maquinaria y pavimento sobre la carretera, el proyecto hoy está atrapado entre trámites ambientales, conflictos prediales y el temor de que los recursos terminen saliendo nuevamente del departamento.