La comunidad del municipio de Curití manifestó su rechazo tras conocerse un nuevo presunto caso de maltrato animal, luego de que un perro fuera encontrado amarrado con alambre en un potrero de la vereda Pescaderito, donde, al parecer, fue abandonado para que muriera.
De acuerdo con el relato de un ciudadano, los hechos ocurrieron durante la tarde de este martes, cuando transitaba por el sector y escuchó los desesperados ladridos y quejidos del animal. Al acercarse descubrió que el perro tenía un alambre fuertemente ajustado al cuello, situación que le dificultaba respirar y que, según denunció, estaba a punto de provocarle la asfixia.
El ciudadano logró liberar al canino, que posteriormente caminó hasta una vivienda cercana. Sin embargo, este desenlace también encendió las alarmas entre las organizaciones defensoras de animales, pues existe la posibilidad de que el perro haya regresado al mismo lugar donde presuntamente habría sido víctima del maltrato.
El representante de la Fundación Huellitas de Amor, Herwin Dueñas, calificó el caso como "una forma de tortura" y aseguró que este tipo de hechos reflejan una problemática que continúa creciendo en la provincia.
Según explicó, muchos casos nunca llegan a las autoridades porque las denuncias se quedan únicamente en publicaciones de redes sociales o porque los ciudadanos desconocen el procedimiento legal o temen represalias. Por ello, insistió en que las personas deben acudir a la Policía, la Inspección de Policía o la Fiscalía, dependiendo de las pruebas disponibles y de la identificación del presunto responsable.
Dueñas aseguró que, con base en la experiencia de la fundación, entre 40 y 50 animales han sido encontrados en condiciones similares, víctimas de abandono, amarre, envenenamiento o actos de extrema crueldad. Recordó incluso el caso de "Phoenix", un perro que fue rescatado tras ser abandonado dentro de un costal amarrado con alambre, y que logró sobrevivir gracias al tratamiento brindado por la organización.
El defensor de animales también alertó sobre otras prácticas que siguen presentándose en la región, como el abandono de camadas recién nacidas, animales colgados de árboles o asesinados por represalias, situaciones que, según afirmó, evidencian la necesidad de fortalecer la cultura de protección animal.
Uno de los principales llamados fue dirigido a las administraciones municipales y departamentales para impulsar la creación de un Centro Regional de Bienestar Animal, que permita atender de manera inmediata los casos de rescate, brindar atención veterinaria y ofrecer un lugar seguro para los animales que no pueden regresar a su entorno.
Actualmente, explicó, los refugios de la provincia se encuentran al límite de su capacidad, lo que dificulta la recepción de nuevos animales rescatados y obliga a los ciudadanos a enfrentar solos este tipo de emergencias.
Mientras tanto, la comunidad de Curití solicitó la intervención de la Policía Ambiental y de las autoridades competentes para investigar este presunto caso de maltrato, identificar a los responsables y evitar que este nuevo episodio quede en la impunidad.
Finalmente, las organizaciones animalistas reiteraron el llamado a denunciar cualquier acto de crueldad contra los animales, recordando que la legislación colombiana contempla sanciones para quienes atenten contra su bienestar y que solo mediante las denuncias formales será posible avanzar en las investigaciones y la protección efectiva de los animales.