San Gil

Club Rotario lidera construcción de baños dignos en escuela rural de San Gil

Baños deteriorados en colegio rural de San Gil

Club Rotario de San Gil lidera la construcción de sanitarios dignos para 9 niños en la escuela Resumidero, con avance cercano al 50% y apoyo comunitario.

Club Rotario El Club Rotario ha extendido una invitación abierta a la ciudadanía para sumarse a esta causa

Una iniciativa solidaria comienza a transformar la realidad de los estudiantes de la escuela Resumidero, adscrita a la Institución Educativa San Juan Bosco, en zona rural de San Gil, donde las condiciones de infraestructura sanitaria habían alcanzado un nivel crítico.

El proyecto, liderado por el Club Rotario de San Gil, busca construir unidades sanitarias dignas para nueve niños entre los 5 y 10 años, quienes actualmente no cuentan con baños funcionales dentro del plantel educativo. La intervención también contempla el mantenimiento y embellecimiento de otros espacios, como la cancha y la elaboración de murales, con el objetivo de generar un entorno más adecuado y motivador para los estudiantes.

De acuerdo con Diego Ordoñez, la iniciativa surgió tras una visita inicial que pretendía realizar labores de pintura, pero que evidenció una problemática mucho más urgente: la inexistencia de condiciones mínimas de saneamiento. “No es que los baños estén en mal estado, es que prácticamente no existen. Los niños deben buscar alternativas fuera de la institución, lo cual es indigno”, explicó.

La obra, cuyo costo estimado ronda los 11 millones de pesos, ya alcanza cerca del 50% de avance gracias al apoyo de la comunidad, la Junta de Acción Comunal, la parroquia del sector y empresas privadas que han aportado materiales y recursos. Entre las contribuciones se destacan donaciones de ladrillos, transporte de materiales y mano de obra.

Más allá de la infraestructura, el proyecto pone sobre la mesa la importancia de garantizar condiciones básicas para el acceso a la educación, en línea con principios reconocidos por organismos como la UNICEF, que advierten que la falta de saneamiento en escuelas impacta directamente la salud, la asistencia y el bienestar emocional de los niños.

En la vereda, donde habitan familias campesinas, la escuela no solo es un espacio de aprendizaje, sino también un punto de encuentro comunitario. Por ello, la iniciativa ha logrado unir a distintos actores en torno a un objetivo común: dignificar la educación rural.

El Club Rotario ha extendido una invitación abierta a la ciudadanía para sumarse a esta causa, ya sea mediante aportes económicos o donaciones de materiales de construcción como cemento, pintura o insumos básicos. Asimismo, se están organizando actividades comunitarias para recaudar fondos y culminar la obra en las próximas semanas.

Se espera que, de mantenerse el ritmo de trabajo y apoyo, los nuevos baños puedan ser entregados a mediados de mayo, junto con una jornada de integración comunitaria que simbolice el esfuerzo colectivo.

Este proyecto no solo busca resolver una necesidad urgente, sino también enviar un mensaje claro: la transformación social comienza con acciones concretas y la unión de voluntades en beneficio de la niñez.