Las autoridades de salud de San Gil confirmaron la existencia de 29 casos de tuberculosis en población privada de la libertad dentro del establecimiento penitenciario del municipio, situación que ha generado preocupación entre funcionarios, familiares de internos y comunidad en general. Sin embargo, desde la Subsecretaría de Salud aseguraron que actualmente se mantienen activos los protocolos sanitarios para evitar una propagación masiva de la enfermedad.
La alerta se conoció luego de varias denuncias difundidas en redes sociales sobre presuntos contagios al interior de la cárcel, incluyendo el caso de un dragoneante afectado y el reciente ingreso de internos trasladados desde estaciones de Policía del área metropolitana de Bucaramanga.
Frente a la situación, el subsecretario de Salud de San Gil, Víctor Chaparro, explicó que los casos no corresponden a un brote repentino, sino a un seguimiento epidemiológico que viene realizándose desde el año 2025.
“A la fecha tenemos 29 casos positivos de tuberculosis en población privada de la libertad. De esos, 10 corresponden al año 2025 y actualmente se encuentran en fase dos de tratamiento, mientras que 12 casos pertenecen al 2026 y están en fase inicial de manejo médico”, indicó el funcionario.
Además, confirmó que recientemente llegaron 7 internos trasladados desde Bucaramanga, quienes fueron sometidos inmediatamente a pruebas PCR tras su ingreso al penal. Los resultados fueron positivos para tuberculosis, por lo que se activaron los protocolos de aislamiento y tratamiento médico.
Según explicó Chaparro, los internos contagiados permanecen separados del resto de la población carcelaria entre 15 y 20 días, tiempo en el que reciben medicamentos y vigilancia médica antes de poder ingresar a los patios comunes.
“Estos internos no entran a convivir con el resto de la población hasta que dejan de ser contagiosos. Desde el momento en que ingresan se activa la ruta sanitaria correspondiente”, precisó.
Uno de los puntos que más inquietud generó entre la comunidad fue la información relacionada con un dragoneante presuntamente contagiado. Sobre este caso, la Subsecretaría aclaró que el funcionario ya venía en tratamiento desde el año pasado y actualmente se encuentra en una etapa avanzada de recuperación.
“El dragoneante viene con tratamiento desde 2025, está en fase dos y no ingresa a patios por recomendaciones médicas y preventivas”, afirmó Chaparro.
Las autoridades también insistieron en transmitir un mensaje de tranquilidad, asegurando que existe articulación permanente entre la Secretaría de Salud Municipal, la Secretaría de Salud Departamental y el personal médico del centro penitenciario para realizar búsquedas activas y controlar posibles nuevos contagios.
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por una bacteria que afecta principalmente los pulmones y se transmite por el aire, especialmente en espacios cerrados y con alta concentración de personas. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tratamiento oportuno permite curar la enfermedad y disminuir significativamente el riesgo de transmisión.
El funcionario hizo además un llamado a la ciudadanía para estar atentos a síntomas respiratorios persistentes como tos prolongada, fiebre, pérdida de peso o sudoración nocturna, y acudir de inmediato a los servicios de salud para recibir atención temprana.
Mientras continúan las medidas preventivas dentro del establecimiento penitenciario, las autoridades mantienen monitoreo constante para evitar que la situación evolucione hacia una emergencia sanitaria mayor en la región.