Con una masiva asistencia, un despliegue artístico sin precedentes y un balance positivo en lo cultural, se llevó a cabo la cuarta versión del Festival de Arte Zanquero en San Gil. Sin embargo, el éxito del evento estuvo acompañado de una fuerte denuncia pública por parte de su organizador, Iván Velásquez, quien cuestionó el respaldo institucional a este tipo de iniciativas.
Más de ocho agrupaciones y cerca de 85 artistas provenientes de diferentes regiones del país participaron en este encuentro que convirtió a San Gil en epicentro del arte zanquero en Colombia. Las calles, escenarios y espacios públicos se llenaron de color, destreza y creatividad, mientras el público respondió con asistencia masiva y entusiasmo, consolidando el evento como uno de los más importantes del municipio.
El festival fue organizado por la comunidad en alianza con la Corporación Montebrujas y la Junta de Acción Comunal, como una apuesta por fortalecer una agenda cultural propia ante lo que los organizadores consideran una limitada oferta institucional.
La programación inició con un conversatorio sobre la incidencia del arte Zanquero en Colombia, destacando su papel en la formación de niños y jóvenes.
Posteriormente, la tradicional carrera sanquera se convirtió en uno de los momentos más impactantes, recorriendo sectores emblemáticos como los “caracoles”, en un espectáculo que rápidamente se viralizó en redes sociales.
A pesar de la exigencia física de esta competencia, el evento se desarrolló con normalidad gracias a un plan de contingencia que incluyó ambulancia, personal paramédico, seguros para los participantes y puntos de hidratación. Solo se registró una eventualidad menor con un artista, quien fue atendido oportunamente.
Las actividades continuaron con muestras individuales y grupales, así como talleres abiertos en espacios como el Parque Bella Isla, donde se compartieron saberes sobre técnicas de zancos, circo y arte callejero, fortaleciendo el intercambio cultural entre artistas y comunidad.
El festival también se extendió al municipio de Pinchote, donde la respuesta del público fue multitudinaria. La jornada culminó en San Gil con presentaciones finales, premiaciones y una destacada asistencia hasta horas de la noche.
En cuanto a los resultados, la Corporación Expresión Juvenil, de Itagüí (Antioquia), se llevó la mayoría de los reconocimientos en distintas categorías. La bolsa de premios superó los 3,5 millones de pesos, alcanzando cerca de 5 millones con incentivos adicionales. El jurado estuvo conformado por expertos como Edumari Santos y Wilmer Palomino.
No obstante, detrás de este balance positivo, surgió una denuncia que encendió el debate sobre el apoyo a la cultura en el municipio.
En diálogo con Alerta San Gil, Iván Velásquez cuestionó la asignación de recursos, asegurando que mientras algunos eventos reciben inversiones superiores a los 300 millones de pesos, su festival apenas fue considerado con un apoyo cercano a los 3,5 millones, que al final resultaron en 7 millones de pesos.
El gestor calificó esta cifra como insuficiente y aseguró que el evento tuvo un costo aproximado entre 25 y 30 millones de pesos, cubiertos en gran parte con autogestión, préstamos personales y apoyo externo. Incluso advirtió que estuvieron a punto de cancelar el festival por falta de recursos.
Velásquez también criticó lo que considera un retroceso en los procesos culturales del municipio, señalando que la actual “escuela de artes” se limita a formación musical, dejando de lado otras expresiones. Asimismo, denunció estigmatización hacia los gestores culturales, quienes —según afirmó— son señalados injustamente por el manejo de recursos. Además, indicó que es escasa la gestión de recursos por parte de la directora de la cartera de Cultura y Turismo de San Gil para la cantidad de eventos y actividades que tiene el municipio.
Ante estas declaraciones, Alerta San Gil consultó a la directora del Instituto de Cultura y Turismo de San Gil, Carmen Yaneth Álvarez, quien respondió vía WhatsApp:
“De mi parte no quiero entrar en controversias con el señor Iván. Si tiene alguna denuncia formal, que sean los organismos encargados de resolverlo, ya que está trascendiendo su inconformismo a otras esferas”.
Finalmente, el organizador hizo un llamado a democratizar los recursos culturales y a fortalecer los espacios artísticos en diferentes sectores del municipio. Insistió en que el arte no solo dinamiza el turismo, sino que también contribuye a la transformación social, especialmente en jóvenes.
Mientras tanto, tras el éxito de esta cuarta edición, el equipo organizador ya proyecta una quinta versión del festival, con el reto de mantener su impacto cultural, pero también con la expectativa de contar con un respaldo institucional más sólido.