San Gil

Ni el fútbol se salva en San Gil: denuncian atraco armado en el polideportivo San Martín

Polideportivo San Martín

Madre denuncia hurto a mano armada a su hijo en el Polideportivo San Martín (San Gil) y pide más patrullajes para proteger a niños.

Alerta San Gil Según la denuncia, el presunto responsable entregó otro celular distinto al robado, por lo que se sospecha que pertenecería a otra víctima

La creciente percepción de inseguridad en el barrio San Martín, en San Gil, vuelve a generar preocupación entre la comunidad. Una madre denunció públicamente que su hijo fue víctima de un presunto hurto a mano armada cuando esperaba el transporte para viajar con una escuela de fútbol hacia Bucaramanga. El hecho ocurrió en inmediaciones del Polideportivo de San Martín, un espacio frecuentado por niños, jóvenes y deportistas.

Según relató la mujer en diálogo con Alerta San Gil, el caso ocurrió hacia las 2:20 de la madrugada del domingo, cuando su hijo, entrenador de una escuela de fútbol, llegó al kiosco del polideportivo para recibir a los niños que participarían en un encuentro deportivo. Lo acompañaban su hermano de 13 años y otro menor de la misma edad.

Mientras esperaban la llegada del resto del grupo, dos hombres que permanecían cerca de las graderías comenzaron a acercarse. Uno de ellos interceptó al joven y, bajo amenazas, le exigió entregar todas sus pertenencias.

La madre aseguró que el delincuente intimidó a su hijo haciéndole creer que portaba un arma y le advirtió que, si no obedecía, sufriría graves consecuencias. Ante el temor de que los dos menores también resultaran afectados, el joven decidió entregar su teléfono celular, dinero en efectivo y otros elementos que llevaba consigo.

"Lo único que pensó fue en proteger a los niños. No reaccionó porque tenía miedo de que les hicieran daño a ellos", manifestó la denunciante.

Minutos después llegaron los demás entrenadores de la escuela deportiva, quienes dieron aviso inmediato a la Policía Nacional. De acuerdo con el testimonio, los uniformados atendieron el llamado y mostraron al afectado fotografías de personas conocidas por las autoridades, logrando que identificara al presunto responsable.

La denunciante aseguró que el señalado sería un habitante del mismo sector y que posteriormente miembros de la comunidad intentaron recuperar el celular robado. Sin embargo, explicó que la persona involucrada habría entregado otro dispositivo móvil diferente al hurtado, lo que hace pensar que podría corresponder a otra víctima.

Aunque el joven interpuso el reporte correspondiente por el robo del equipo celular y realizó la denuncia virtual, la familia decidió no sostener encuentros con allegados del presunto responsable por temor a posibles represalias.

Más allá de las pérdidas materiales, la madre afirmó que el mayor impacto ha sido el temor que dejó el hecho en sus hijos. El menor de 13 años, aseguró, no quería regresar al colegio al día siguiente y ahora la familia evita que los niños se desplacen solos hacia sus actividades deportivas.

La situación también estaría afectando a otros padres de familia vinculados a la escuela de fútbol. Según la denunciante, varios niños han manifestado miedo de volver a entrenar debido a la presencia constante de personas consumiendo sustancias psicoactivas alrededor de la cancha.

La mujer hizo un llamado a las autoridades para fortalecer los patrullajes y mantener una mayor presencia policial en el sector, especialmente durante las madrugadas, los horarios de entrenamiento y las entradas y salidas de los estudiantes de los colegios cercanos.

Asimismo, invitó a la comunidad a no normalizar este tipo de situaciones y a denunciar oportunamente cualquier hecho que afecte la seguridad del barrio. Para la familia, el problema ya no es únicamente el robo sufrido, sino el riesgo permanente que enfrentan niños y jóvenes que utilizan diariamente este escenario deportivo.

Por ahora, los afectados esperan que las investigaciones permitan avanzar en el esclarecimiento del caso y que se adopten medidas para recuperar la tranquilidad en uno de los sectores deportivos más concurridos de San Gil.