San Gil

Se lograron acuerdos para garantizar las obras en la carrera primera de San Gil: los bloqueos fueron levantados

ACUERDOS CON MANIFESTANTES

Tras protestas en San Gil, autoridades acuerdan retomar la obra vial: inicio el 27 de abril y reinicio entre 1 y 5 de junio de 2026, plan de tránsito.

Comunidad del sector Uno de los anuncios más esperados por la comunidad es la definición de una fecha para el reinicio del proyecto, el cual quedó programado entre el 1 y el 5 de junio de 2026.

Luego de una jornada de protesta en la carrera primera de San Gil, la comunidad del sector logró establecer una serie de compromisos con autoridades locales y departamentales que buscan destrabar el proyecto de pavimentación y mitigar los riesgos que actualmente enfrenta este importante corredor vial.

Entre las principales exigencias planteadas por los manifestantes se encontraban la intervención inmediata del puente para nivelar su estructura, claridad técnica y documental sobre el estado del box culvert, una fecha concreta para reiniciar los trabajos y la implementación de un plan de movilidad que mitigue el impacto del tráfico generado por otras intervenciones en la zona, entre otras.

Se levantó el bloqueo

El levantamiento del plantón se dio tras la concertación de las medidas inmediatas y a mediano plazo, en las que participan la Gobernación de Santander, el municipio de San Gil, el contratista de la obra y organismos de control como la Personería Municipal. Estas acciones apuntan a responder a las múltiples denuncias de la comunidad sobre el abandono parcial del proyecto, el deterioro de la vía y los riesgos para conductores y peatones.

Entre los acuerdos más relevantes se encuentra el compromiso del departamento de suministrar material de fresado para intervenir de manera urgente las irregularidades del puente en este sector. Según lo pactado, estos trabajos iniciarán el 27 de abril de 2026, mismo día en que el contratista deberá realizar la instalación y compactación del material.

Por su parte, la administración municipal apoyará con seis viajes de material para atender los huecos que afectan la movilidad, una medida que busca mejorar temporalmente las condiciones de transitabilidad mientras se reactiva la obra principal.

Uno de los anuncios más esperados por la comunidad es la definición de una fecha para el reinicio del proyecto, el cual quedó programado entre el 1 y el 5 de junio de 2026, tras varios meses de incertidumbre por ajustes técnicos, revisiones de diseño y trámites administrativos que frenaron su avance.

Además, se acordó implementar medidas de control vehicular, como el préstamo de maletines de restricción, así como la socialización de un Plan de Manejo de Tránsito, especialmente ante la presión que tendrá la carrera primera como vía alterna durante otras intervenciones en el municipio.

Un proyecto con retrasos y bajo presión social

La obra de la carrera primera hace parte de un paquete de proyectos de infraestructura vial financiados con recursos públicos, gestionados desde años anteriores y ejecutados en la actual administración departamental. Sin embargo, el proceso ha enfrentado dificultades como ajustes en diseños, cambios en el alcance del proyecto y traslado de componentes críticos, lo que ha generado retrasos significativos.

La comunidad ha denunciado que estos inconvenientes han derivado en un deterioro progresivo de la vía, incluyendo problemas en la estructura del puente, pozos de inspección sin intervención y fallas en el sistema de drenaje, lo que incrementa el riesgo de accidentes.

Ante este panorama, los habitantes han asumido un rol activo como veedores ciudadanos, advirtiendo que se mantendrán en seguimiento constante para garantizar que los compromisos se cumplan y que la obra no termine convertida en un “elefante blanco”.

La expectativa ahora está puesta en el cumplimiento de los plazos establecidos y en la capacidad de las autoridades para responder de manera efectiva a una problemática que no solo afecta la movilidad, sino también la economía de decenas de familias que dependen de este corredor vial en San Gil.

Impacto económico

El impacto de esta situación ha sido significativo. En este corredor operan cerca de 300 negocios, de los cuales dependen aproximadamente 500 familias que han visto reducidos sus ingresos debido a la disminución del flujo vehicular y las dificultades de acceso.

Con los acuerdos alcanzados, la comunidad espera no solo la pronta reactivación de las obras, sino también una mejora real en la movilidad y la seguridad vial en esta zona clave de la capital turística de Santander.