Santander mantiene la atención puesta sobre el riesgo de nuevos incendios forestales. Las altas temperaturas, la vegetación seca y las condiciones de poca humedad han aumentado la posibilidad de que se presenten emergencias, mientras los organismos de socorro fortalecen las acciones de prevención y respuesta en los municipios más expuestos.
Uno de los puntos que genera preocupación es Girón, donde el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Floridablanca, encargado de atender las emergencias en esta jurisdicción, reporta 12 incendios forestales atendidos durante lo corrido de 2026, tanto en sectores rurales como urbanos.
Plan de choque
La situación llevó al organismo de socorro a poner en marcha un plan de choque, con el propósito de intensificar las acciones preventivas y llamar la atención de las comunidades sobre el riesgo que representan las quemas y cualquier actividad que pueda desencadenar una conflagración.
La estrategia cobró especial importancia luego de que habitantes de diferentes sectores manifestaran su preocupación por algunos incendios que, según sus denuncias, podrían haber sido provocados de manera intencional. Aunque corresponde a las autoridades establecer las causas de cada emergencia, los bomberos decidieron reforzar el trabajo directamente con las comunidades.
Como parte de este plan, integrantes del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Floridablanca llegaron hasta la vereda El Pantano, un sector que recientemente enfrentó una emergencia de grandes proporciones. Allí, las llamas obligaron a los organismos de socorro a mantener durante varios días las labores de control y extinción.
El incendio registrado en esta zona demandó aproximadamente cinco días de trabajo, debido a las condiciones del terreno y a la facilidad con la que el fuego podía avanzar entre la vegetación. La experiencia dejó nuevamente en evidencia las dificultades que enfrentan los equipos de emergencia cuando las llamas alcanzan áreas rurales de difícil acceso.
Los bomberos también se desplazaron hasta la vereda San José de Motoso, donde adelantaron actividades de sensibilización con los habitantes. El objetivo fue entregar recomendaciones para reducir las posibilidades de que una acción cotidiana termine generando un incendio de grandes proporciones.
Durante estas jornadas, los organismos de socorro insistieron en la importancia de evitar las quemas de residuos, no arrojar elementos que puedan generar fuego y reportar de inmediato cualquier columna de humo. Una reacción temprana puede ser determinante para impedir que una pequeña conflagración termine extendiéndose por amplias zonas de vegetación.
La preocupación no se limita a Girón. El panorama departamental también mantiene en alerta a las autoridades, debido a que Gámbita, Girón y Cimitarra permanecen bajo alerta amarilla por incendios forestales, de acuerdo con los reportes disponibles.
En estos municipios, las condiciones de sequedad pueden favorecer la propagación rápida de las llamas y complicar las labores de los cuerpos de bomberos. Por esta razón, las autoridades mantienen el llamado a las comunidades rurales y urbanas para extremar las precauciones durante esta temporada.
Llamado a la prevención
Los organismos de emergencia recuerdan que detrás de un incendio forestal no solo existen pérdidas de vegetación. Las llamas también pueden afectar fauna, fuentes hídricas, cultivos, viviendas e infraestructura, además de poner en riesgo la vida de quienes habitan en las zonas cercanas.
Por ahora, los bomberos mantienen sus capacidades operativas activas y avanzan con las labores de prevención en los sectores donde se concentra el mayor riesgo.
La advertencia es directa: con las condiciones actuales, cualquier descuido puede convertirse en una emergencia de grandes proporciones. La colaboración de la ciudadanía será fundamental para evitar que Santander tenga que enfrentar nuevos incendios forestales.