De Girón a los páramos, un equipo de biólogos recorre Santander con la misión de diagnosticar la salud real de los ecosistemas que suministran el agua y el aire para la región.
La expedición es liderada por la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, CDMB.
Desde el pasado 6 de septiembre, sus especialistas iniciaron un monitoreo exhaustivo de flora y fauna silvestre en los puntos más estratégicos del departamento.
Una radiografía del territorio
Los científicos trazaron una ruta por las venas hídricas de la región. Empezaron en el sector de Bocas, en Girón, y avanzan hacia el Parque Natural Regional Bosques Húmedos Andinos El Rasgón, en Piedecuesta.
La hoja de ruta también incluye la zona de Pescadero, en la cuenca del río Manco, y llegará hasta los frágiles ecosistemas de páramo en Vetas.
En la cuenca del río Tona ya terminó la primera fase de trabajo de campo y ahora comienza el análisis de los datos.
Según los profesionales, el objetivo es tener un inventario claro y científico de qué especies viven allí, en qué estado se encuentran y cuáles están en riesgo.
Trampas, redes y caminatas nocturnas
El trabajo en campo combina ciencia y resistencia física. Para no dejar nada por fuera, los biólogos aplican metodologías estandarizadas: Instalan cámaras trampa para registrar mamíferos esquivos, hacen recorridos diurnos y nocturnos para buscar anfibios y reptiles, montan parcelas permanentes para estudiar la flora y despliegan redes de niebla para capturar, identificar y liberar aves y murciélagos.
Con esa información, la CDMB podrá medir la capacidad de recuperación de los bosques, proteger las fuentes de agua y tomar decisiones ambientales con respaldo técnico.
Más que contar animales
El objetivo final no es solo hacer una lista de especies. Se trata de entender el equilibrio.
“Realizar estos monitoreos nos ha permitido conocer de manera detallada las especies que habitan en cada territorio y trabajar en lograr un equilibrio ecosistémico. De esta manera, aseguramos una mejor calidad del aire, calidad del agua y garantizamos la continuidad de todos los servicios ecosistémicos que nos provee la naturaleza”, explicó Ludy Archila, bióloga de la Corporación.
Además, desde la entidad advierten que este chequeo a gran escala será clave para definir qué zonas necesitan recuperación urgente, dónde hay que reforzar la protección de especies vulnerables y cómo asegurar que los ríos de Santander sigan llevando agua limpia a los hogares.