El departamento de Santander encendió las alertas frente a la inminente llegada del fenómeno del Niño, que según las proyecciones podría intensificarse en los próximos meses y generar un impacto considerable en el sector agrícola.
Así lo confirmó el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Wilmer Jiménez, quien explicó que, por directriz del gobernador, se avanza en la implementación de la circular 008, con la que se busca anticipar medidas de prevención ante este evento climático.
De acuerdo con el funcionario, entre junio, julio y agosto el fenómeno del Niño podría alcanzar un 60% de intensidad, mientras que entre septiembre y noviembre llegaría hasta un 90%, lo que representa un alto riesgo para el campo santandereano, especialmente en la región andina.
“Nos preocupa el impacto que pueda tener este fenómeno en nuestros campesinos, por eso estamos trabajando de manera articulada con diferentes secretarías como Gestión del Riesgo, Infraestructura y también Educación, para estructurar un plan de choque”, señaló.
Este plan contempla la coordinación con las 87 alcaldías del departamento y los secretarios de Agricultura o Desarrollo Económico, con el objetivo de implementar acciones que permitan mitigar los efectos de la sequía, las altas temperaturas y otros fenómenos asociados.
En cuanto a las zonas más vulnerables, Jiménez detalló que la región del Yariguíes, incluyendo municipios como Barrancabermeja, Sabana de Torres, Puerto Wilches, Puerto Parra, El Carmen y San Vicente, estaría entre las más afectadas por las altas temperaturas.
De igual forma, municipios de la provincia Guanentá como Cabrera, Villanueva, Barichara y San Gil, así como zonas como Cepitá, podrían enfrentar condiciones climáticas extremas.
Sin embargo, no solo la sequía genera preocupación. El secretario también advirtió sobre posibles heladas en sectores como Tona y la provincia de García Rovira, lo que pondría en riesgo cultivos sensibles como la cebolla y la papa.
Frente a este panorama, desde la Secretaría de Agricultura se evalúan alternativas como la construcción de reservorios de agua y la inversión en proyectos relacionados con cambio climático, que permitan fortalecer la capacidad de respuesta del territorio.
“Tenemos que tomar decisiones que nos permitan ayudar a nuestros campesinos en este tiempo tan importante”, puntualizó el funcionario.
Con estas acciones, Santander busca reducir el impacto del fenómeno del Niño y proteger al sector agrícola, clave para la economía y la seguridad alimentaria del departamento.