La Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB) recolectó más de 10 toneladas de residuos posconsumo durante la 24.ª Jornada de Recolección, realizada el 28 y 29 de octubre de 2026 en los municipios de su jurisdicción.
Según la entidad, el material reunido dejó de representar un riesgo de contaminación para el suelo y las fuentes hídricas.
Resultados de la jornada
Participaron familias, comerciantes, empresarios, funcionarios y comunidades en general.
Se recibieron residuos que no pueden disponerse con los ordinarios por su potencial contaminante: pilas, baterías, bombillas, aparatos eléctricos y electrónicos, llantas usadas y otros elementos incluidos en la categoría de posconsumo.
La jefe de la oficina de Gestión Social y Ambiental (GESA) de la CDMB, Olid Gómez Villar, señaló que la jornada cumplió el objetivo de acercar alternativas de disposición responsables: “El resultado refleja la importancia de acercar las alternativas de disposición responsable a la ciudadanía y promover hábitos que contribuyan a la protección de los recursos naturales. Pilas, baterías, bombillas, aparatos eléctricos y electrónicos, llantas usadas y otros residuos posconsumo hicieron parte de los elementos entregados durante la jornada, en los puntos habilitados y de acuerdo con las condiciones de recepción establecidas”.
¿Qué sigue con el material recolectado?
Los residuos ahora entran en una fase de clasificación, transporte y entrega a gestores autorizados, encargados del tratamiento según el tipo de residuo.
Esa ruta permite el aprovechamiento y la valorización de los materiales recuperables y garantiza la disposición final ambientalmente adecuada de los que no son aprovechables, conforme a la normativa colombiana.
El director ejecutivo de la corporación Lúmina, Wilson Contreras Pedraza, entidad aliada en la gestión, explicó el destino de los residuos: “Estos residuos llegan a diferentes plantas del país. Allí se clasifican en sus diferentes materiales, una vez clasificados son pasados a proceso de desmantelamiento para separar sus diferentes componentes. Los procesamos, los convertimos en materias primas para fabricar nuevos productos. Y algunos otros elementos que aún no podemos procesar en Colombia, son reunidos y exportados a Europa donde sí cuentan con la tecnología necesaria para procesarlos, como son las tarjetas de los equipos eléctricos y electrónicos y algunos tipos de acumuladores de energía”.