El fenómeno de El Niño ha intensificado en las últimas semanas las condiciones de sequía, altas temperaturas y baja humedad en Santander, un escenario que incrementa la vulnerabilidad de los ecosistemas de alta montaña a incendios de cobertura vegetal.
En este contexto se registró una conflagración en zona limítrofe con el páramo de Berlín, una de las principales fábricas de agua que abastece al área metropolitana de Bucaramanga y a municipios de la provincia Soto Norte.
Verificación en zona de especial protección
El equipo interdisciplinario de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, CDMB, verificó en terreno una afectación de aproximadamente 30 hectáreas en predios declarados como zona de protección especial del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga.
La inspección fue realizada por la Subdirección de Gestión del Riesgo y Seguridad Territorial, SURYT, en la vereda El Tembladal, Tona, en cercanías al corregimiento Berlín.
Emergencia reportada desde el 12 de septiembre
De acuerdo con la entidad, el incendio fue reportado por la Alcaldía de Tona el pasado 12 de septiembre y atendido de forma articulada por los cuerpos de bomberos de Tona, Berlín y Matanza, con reporte al Consejo Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres.
Daño a la vegetación del páramo
Una vez contenida la emergencia, la CDMB adelantó la evaluación de los impactos ambientales. La profesional universitaria de SURYT, Jenny Lorena Avella Rincón, explicó que se evidenció quema de vegetación propia de páramo, con afectación a frailejones, helechos y plantas de agraz: “Lo que pudimos evidenciar en esta visita de campo, es que se presentaron afectaciones por quema de vegetación de páramo, entre las cuales se pudieron identificar especies de frailejones, algunos
helechos y plantas de agraz, hubo gran afectación de vegetación de páramo”.
Informe técnico y restauración
Con la información recolectada en campo, la Corporación elaborará un informe técnico detallado que será remitido a las autoridades competentes.
A partir de ese documento se realizará la valoración formal de los daños y se definirán las acciones de restauración.
La evaluación se adelantará de manera conjunta entre SURYT y la Subdirección de Gestión Integral de la Oferta Ambiental, SUGOA, para determinar las especies que deberán ser objeto de procesos de recuperación en el complejo de páramo.