Reacciones a favor ha recibido un profesor de la Universidad Industrial de Santander quien evitó que encapuchados sabotearan el aula de clase.
Los “capuchos” como se les conoce ya había lanzado papa bombas, en medio de una situación relacionada con los restos del cura Camilo Torres.
Estas personas, según se conoció, pretendían intimidar a docentes y estudiantes, a quienes les pedían que suspendieran actividades académicas, como parte de una nueva protesta, que finalmente no trascendió gracias a la valentía del profesor.
Este acto de valentía fue resaltado por parte de la comunidad académica, mientras la institución educativa preparaba su comunicado oficial con respecto a esta situación, que anualmente suele presentarse en varias ocasiones.
La Universidad Industrial de Santander (UIS) rechazó categóricamente los actos de violencia e intimidación ocurridos el martes en la tarde dentro de su campus principal en Bucaramanga.
A través de un comunicado oficial emitido por el Consejo Académico, la institución condenó estos hechos como una vulneración grave a los principios que rigen la vida universitaria. “Rechazamos de manera categórica los actos de violencia, intimidación y agresión cometido por personas encapuchadas contra miembros de la comunidad universitaria”, señala el texto.
La UIS enfatizó que tales conductas atentan contra la paz, el libre desarrollo de las labores institucionales y los derechos humanos fundamentales.
El comunicado destaca que el campus no puede transformarse en un espacio de hostigamiento ni de afectación a las libertades individuales.
“Este tipo de conductas pone en riesgo la integridad de quienes conforman nuestra comunidad y afecta los espacios físicos y de convivencia que sustentan la vida académica y social de la Universidad”, agrega.
Hay normalidad y no se puede perturbar
Neftalí Ariza, representante de los docentes ante el Consejo Superior de la UIS y profesor de Historia, calificó lo ocurrido como “un lunar” dentro del actual momento de estabilidad académica que vive la institución.
“En este momento la universidad tiene perfecta normalidad académica. Hemos regulado el calendario, no tenemos semestres atrasados y estos fenómenos de protesta habían disminuido”, señaló.
Según explicó, el grupo de encapuchados intentó lo que dentro del argot universitario se conoce como “salonear”, es decir, ingresar a los salones para obligar a los estudiantes a suspender actividades académicas. Durante el hecho fueron detonadas “papas bomba”, lo que generó ruido, temor y la interrupción temporal de la clase.
Ariza destacó la reacción del profesor que decidió enfrentar a los encapuchados, calificándola como un acto de valentía.
“La mayoría de los profesores nos asustamos porque no estamos acostumbrados a combate cuerpo a cuerpo. La reacción fue valiente porque se les puso cara a estos individuos, que suelen ser agresivos”, afirmó.
El representante docente aseguró que este tipo de situaciones no son cotidianas y que corresponden a acciones aisladas de una minoría. “No es que esté ocurriendo todos los días. La UIS tiene estabilidad académica, administrativa y presupuestal”,
Ariza además resaltó que la universidad ha recibido importantes apoyos gubernamentales en los últimos años y que la reciente aprobación de la Reforma a la Ley 30 permitirá el incremento de recursos a la base presupuestal de las universidades públicas, lo que fortalecerá aún más la institución.
Frente a las posibles motivaciones de los encapuchados, señaló que no existe una bandera clara de protesta dentro de la universidad y que podrían estar intentando manifestarse por temas externos al ámbito institucional.
Finalmente, el docente afirmó que no existe un clima generalizado de temor entre profesores o estudiantes, aunque reconoció que hechos violentos como el lanzamiento de explosivos generan intimidación momentánea.