Han pasado 11 años desde que Bucaramanga inauguró una de las obras de infraestructura más importantes de su historia reciente.
El 9 de abril de 2015 fue puesto al servicio de la ciudadanía el Puente de la Novena, oficialmente denominado Viaducto Provincial Alejandro Galvis Ramírez, una estructura que transformó la movilidad urbana y se convirtió en un referente de la ingeniería nacional.
La megaobra fue inaugurada como el viaducto más alto de América Latina y el más largo de Colombia.
Desde entonces, se ha consolidado como un corredor vial estratégico para la capital santandereana, facilitando la conexión entre el centro de la ciudad, la Ciudadela Real de Minas y el barrio Mutis.
Nuevas megaobras
Durante más de una década, el Viaducto de La Novena ha sido la última gran obra de infraestructura ejecutada en Bucaramanga.
Sin embargo, ese panorama podría cambiar en los próximos años tras la aprobación del cupo de endeudamiento solicitado por la Alcaldía de Bucaramanga, con el que se proyecta la ejecución de nuevas obras de infraestructura vial y demás inversiones para mejorar la movilidad.
Entre las iniciativas anunciadas se encuentra la construcción del intercambiador vial de la carrera novena con calle 45, justo en donde termina el Puente de La Novena, siendo esta una de las intersecciones con mayor flujo vehicular en la ciudad.
A esto se suma la ampliación de la carrera 2W en el barrio Mutis, una intervención que busca mejorar la capacidad de circulación de vehículos que llegan desde el Puente Provincial y facilitar la conectividad en la capital santandereana.
Inversión para los semáforos
El paquete de inversiones también contempla la modernización integral de la red semafórica de la ciudad, que ha sido catalogada por funcionarios de la misma administración como una red obsoleta.
Según lo informado por la Alcaldía de Bucaramanga, este proceso se desarrollará de manera progresiva durante los próximos 12 meses y permitirá optimizar la sincronización de los semáforos, mejorar la gestión del tráfico y fortalecer la seguridad vial en las intersecciones con mayor circulación de vehículos.
De acuerdo con la Administración Municipal, las obras tienen como objetivo reducir los tiempos de desplazamiento, descongestionar puntos críticos de movilidad y generar una conectividad más eficiente entre sectores estratégicos de la capital santandereana.