Desde hace varios días, la ausencia del servicio de gas natural ha obligado a los habitantes del municipio a modificar sus actividades diarias y buscar alternativas para preparar sus alimentos, mientras crece la incertidumbre por el tiempo que tardará en superarse la emergencia que mantiene sin suministro a gran parte de la población.
La contingencia afecta a cerca de 20.000 habitantes que hoy permanecen sin acceso a un servicio considerado esencial para los hogares. La interrupción se produjo luego de una avería en la red principal de distribución, ocasionada por un accidente registrado en el sector de El Guamito, punto por donde pasa la infraestructura que abastece de gas al municipio.
La magnitud del daño obligó a suspender completamente el suministro mientras se adelantan las labores técnicas para reparar la tubería afectada. Desde entonces, la vida cotidiana de cientos de familias ha tenido que adaptarse a una realidad que muchos no experimentaban desde hace años.
¿Qué consecuencias trae para el municipio?
En numerosos barrios del municipio volvieron a encenderse los fogones de leña. En patios, solares y espacios abiertos, los habitantes improvisaron cocinas artesanales utilizando madera y carbón para poder preparar los alimentos del día. Para muchos, esta ha sido la única alternativa disponible mientras esperan el restablecimiento del servicio.
Otros hogares, especialmente aquellos que no cuentan con espacios adecuados para cocinar con leña, han optado por adquirir alimentos preparados en restaurantes, cafeterías y establecimientos de comidas rápidas.
Esta situación ha incrementado significativamente la demanda en varios negocios del municipio, especialmente en locales dedicados a la venta de pollo asado, almuerzos y comidas listas para consumir.
Sin embargo, esta solución representa un gasto adicional para muchas familias, que deben destinar parte importante de su presupuesto diario a la compra de alimentos preparados.
Comerciantes y residentes coinciden en que la suspensión del gas no solo ha alterado la rutina doméstica, sino que también comienza a generar impactos económicos para los hogares y algunos sectores productivos.
¿La alcaldía adoptó medidas frente a la situación?
El alcalde de Lebrija, Gabriel Martínez, informó que la administración municipal mantiene un seguimiento permanente a la situación y trabaja de manera coordinada con la empresa encargada del servicio para facilitar las acciones necesarias que permitan restablecer el suministro en el menor tiempo posible.
El mandatario explicó que las autoridades locales permanecen en comunicación constante con los equipos técnicos responsables de la reparación de la infraestructura dañada y reiteró el llamado a la ciudadanía para conservar la calma mientras avanzan las labores especializadas que demanda este tipo de intervención.
Por su parte, la empresa Promioriente continúa ejecutando los trabajos sobre la tubería averiada con el objetivo de restablecer el servicio de forma segura. Las labores incluyen la evaluación del daño, la sustitución de los elementos comprometidos y las pruebas técnicas requeridas antes de reactivar nuevamente el suministro hacia los hogares del municipio.
A pesar de los avances en la reparación, hasta el momento no existe una fecha oficial para la normalización del servicio. Esta incertidumbre mantiene preocupados a los habitantes, quienes esperan una pronta solución para recuperar un recurso indispensable en las actividades cotidianas de sus viviendas.
Las autoridades insistieron en la importancia de mantenerse informados únicamente a través de los canales oficiales para evitar la circulación de rumores o información falsa sobre la contingencia.
Medidas de prevención mientras reparan el daño
Asimismo, recomendaron adoptar medidas de prevención durante el tiempo que permanezca suspendido el servicio y seguir las indicaciones que serán emitidas cuando se inicie el proceso de restablecimiento del gas en cada sector.
Mientras continúan los trabajos técnicos, en Lebrija la esperanza sigue puesta en que la reparación concluya lo antes posible.
Entretanto, miles de familias continúan adaptándose a una realidad inesperada, cocinando con leña, recurriendo a establecimientos de comida o buscando soluciones temporales para afrontar una emergencia que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de toda una comunidad y que evidencia la importancia del gas natural en la vida diaria de los hogares.