La Alcaldía de San Gil está a punto de definir la intervención que permitirá frenar la erosión en el malecón y recuperar el paso peatonal colapsado.
Tras meses de seguimiento, la administración municipal espera los resultados finales de los estudios técnicos que marcarán la ruta de la obra.
El alcalde Edgar Orlando Pinzón Rojas ha liderado mesas de trabajo para establecer el alcance de la intervención y asegurar los recursos necesarios.
Según la Alcaldía, ya se completaron los estudios de suelos y el levantamiento topográfico de la zona afectada.
No será una obra temporal
Desde la Secretaría de Control Urbano e Infraestructura fueron enfáticos: la intención no es maquillar el daño.
“Lo que buscamos no es hacer una obra de mitigación que dentro de un año vuelva a presentar deterioro”, destacó la dependencia.
El objetivo es estabilizar el talud de forma permanente y devolver el malecón a condiciones óptimas para el tránsito peatonal. La meta es una solución de fondo, no un arreglo provisional.
Las aguas lluvias, bajo la lupa
Las inspecciones preliminares apuntan a un factor clave: el manejo de aguas.
Técnicos de la Alcaldía identificaron que escorrentías provenientes de la calle novena llegan hasta la vía nacional y, al desbordarse sobre el andén, estarían acelerando el desgaste del terreno.
La hipótesis, sin embargo, aún debe ser confirmada por los estudios definitivos.
En el análisis también entró un sumidero del sector, que hoy está obstruido por acumulación de material y no opera con normalidad. Frente a un vertimiento de ACUASAN ubicado en el lugar, la Secretaría indicó que su estructura está intacta y, por ahora, no hay evidencia de que sea el origen del problema.
Gaviones y una intervención de 12 metros
Mientras se esperan los resultados, la Alcaldía ya evalúa un diseño preliminar: una estructura de contención en gaviones con cimentación profunda y obras complementarias para el manejo hidráulico.
El planteamiento inicial contempla intervenir cerca de 12 metros lineales, con un muro de aproximadamente cuatro metros de altura y una cimentación de dos metros. Las dimensiones finales, aclaró la administración, se ajustarán según lo que arrojen los estudios técnicos y el presupuesto estructurado.