Metrolínea

Conductores del SITME (Metrolínea) en Bucaramanga entraron nuevamente en paro por falta de pagos

Bus Metrolínea 2026

La operación del Sistema Integrado de Transporte Masivo (SITME) en Bucaramanga volvió a verse afectada este 6 de mayo de 2026, tras una nueva protesta de conductores por falta de pago de salarios.

AMB Una protesta similar, se realizó hace sólo un mes por parte de los conductores y demás trabajadores del SITME

La operación del Sistema Integrado de Transporte Masivo (SITME), operado por Metrolínea, volvió a verse afectada en Bucaramanga durante la mañana de este miércoles 6 de mayo de 2026, luego de que conductores y personal operativo protagonizaran una nueva protesta por el incumplimiento en el pago de sus salarios.


Desde las primeras horas del día, los buses padrones permanecieron estacionados en los patios, sin prestar servicio a los usuarios.
La decisión de no salir a trabajar fue adoptada por los empleados como medida de presión ante la falta de pago, que, según denuncian, debía haberse realizado desde el pasado 30 de abril.

Exigen cumplimiento


La situación se presenta apenas un mes después de una manifestación similar registrada el 8 de abril, también motivada por retrasos salariales.


En esta ocasión, los trabajadores reiteraron que no retomarán sus labores hasta que se les garantice el pago completo de lo adeudado, lo que ha generado una nueva jornada de incertidumbre tanto para los trabajadores y sus familias, así como para los usuarios del sistema.
Los conductores aseguran que su única exigencia es recibir el salario por el trabajo ya realizado.

Efecto de la protesta


La paralización del servicio impacta directamente la movilidad en la ciudad, especialmente en corredores donde Metrolínea representa una de las principales alternativas de transporte público.


Esto se agrava aún más si se tiene en cuenta que Metrolínea viene atravesando un proceso de reestructuración, con el objetivo de recuperar la confianza de los ciudadanos y aumentar o recuperar la cantidad de usuarios que se tenían hace algunos años.

¿Y los pasajeros?


Usuarios han tenido que recurrir a otras opciones para movilizarse, optando en muchos casos por el transporte informal, lo que resulta contradictorio si se tiene en cuenta que el objetivo de las autoridades y entidades prestadoras de servicios de transporte público es “ganarle el partido” a la informalidad.

Situación repetitiva


Una protesta similar se realizó hace solo un mes por parte de los conductores y trabajadores del SITME, y esto se suma a que desde hace algunos años esta situación de la falta de pagos ha sido reiterativa, dejando en evidencia la persistencia de problemas estructurales en la operación del sistema, particularmente en lo relacionado con la estabilidad laboral y financiera de quienes lo sostienen día a día.


La nueva jornada de manifestaciones no solo reabre el debate sobre la viabilidad del sistema de transporte masivo de Bucaramanga, sino que también pone sobre la mesa la urgencia de garantizar condiciones laborales dignas para los conductores.