Con el propósito de poner fin a años de desorden vehicular y falta de control, la Terminal de Transporte de San Gil inició el cobro por el uso de su zona de estacionamiento. La medida fue presentada por el gerente, Jaime Castañeda, ante el Concejo Municipal como respuesta a problemas que venían afectando la operatividad y la infraestructura del lugar.
El proyecto se desarrolla mediante un plan piloto de dos meses, en alianza con la empresa Security Access, firma especializada que también presta sus servicios en otros puntos de la ciudad, como el centro comercial San Gil Plaza.
Fin al parqueadero sin control
De acuerdo con la gerencia, la terminal se había convertido en un espacio de estacionamiento prolongado. Algunos usuarios dejaban sus vehículos hasta por 15 días, e incluso se utilizaba el lugar para la venta informal de automotores.
“El parqueadero era un dolor de cabeza constante. Muchos conductores se estacionaban de forma indebida, bloqueando salidas. En algunos casos, camionetas que maniobraban en reversa sin precaución terminaron afectando muros y rejas de la entidad”, explicó Castañeda.
Cómo funcionará el nuevo cobro
A diferencia de otros parqueaderos que facturan la hora completa tras los primeros minutos, la terminal adoptará un esquema más flexible:
- Cobro por medias horas: Se facturará en intervalos de 30 minutos. Por ejemplo, si un usuario permanece una hora y 20 minutos, pagará el equivalente a una hora y media.
- Tiempo de gracia: Se estudia aplicar un margen de 10 a 15 minutos para quienes ingresen únicamente a dejar o recoger pasajeros, o realizar una diligencia rápida.
- Mayor respaldo en seguridad: Con la operación a cargo de una empresa privada, habrá protocolos claros frente a daños o reclamaciones, aspecto que anteriormente no estaba cubierto de manera formal.
Contexto regional
La Terminal de San Gil es el principal punto de conexión terrestre del sur de Santander, articulando provincias como Guanentá, Comunera y Vélez. El aumento del flujo de vehículos particulares en los últimos años ha llevado a varias terminales del país a implementar modelos de administración privada, con el fin de optimizar el uso del espacio y evitar su ocupación prolongada.
La medida será evaluada durante los próximos 60 días. En ese periodo se ajustarán los acuerdos con el operador para equilibrar la sostenibilidad financiera de la terminal y el beneficio para la comunidad sangileña.