Durante la tarde del martes 17 de febrero el norte de Bucaramanga registró fuertes lluvias, que se vieron reflejadas en la afectación a un importante corredor vial, que no solo comunica dos barrios y sectores de la ciudad, sino que también es una vía nacional, que comunica con municipios como Rionegro y El Playón, y posteriormente con el departamento del Cesar.
Las intensas lluvias generaron inundaciones, específicamente en la vía 45A, entre los barrios Colorados y El Nogal.
En videos suministrados por conductores, se puede apreciar la magnitud de la afectación, con vehículos que avanzan a pesar del alto nivel del agua sobre la carretera, y otros vehículos que, ante la imposibilidad de seguir avanzando, se quedaron estáticos y a la espera de que la situación pudiera mejorar.
El agua de la lluvia, combinada con arena, dejan un color café el agua, dando la sensación de que se tratara del desbordamiento de un río, aunque, en palabras coloquiales, se trata de un ‘mar de agua’ que cae sobre la capital santandereana, afectando la movilidad y generando preocupación en decenas de actores viales.
Uno de los puntos más críticos es en la zona de la vía que conecta a la ruta 45A con la vía a El Nogal, en donde, en ambos sentidos, el tránsito es demasiado complejo, e incluso aquellos vehículos que tienen la capacidad para seguir avanzando, corren riesgos de accidentalidad.
A los conductores se les recomienda tomar las precauciones necesarias, evitar el paso por las zonas con mayor presencia de agua, y en caso de ser posible, permanecer en zonas en las que no se presente represamiento de agua, con la finalidad de garantizar el bienestar propio y el de los posibles pasajeros.