Bucaramanga volverá a tener Policía de Tránsito, según informaron las autoridades, se busca fortalecer la presencia institucional en las vías de la ciudad, para aportar al control de la movilidad, que en los últimos años ha tenido grandes problemáticas, con reportes de aumento en los casos de irrespeto a las autoridades de tránsito y un grave incremento en la cantidad de infracciones.
“Estamos organizando un convenio con la Policía, para que nos preste un acompañamiento en los operativos que estamos realizando, aunque ya lo estamos haciendo, pero queremos fortalecer un poco más la presencia y la operatividad de los agentes de tránsito en el territorio”, expresó el director de Tránsito de Bucaramanga, Jhair Andrés Manrique Bautista.
Aún no se conoce el número de uniformados que estarán reforzando los operativos de tránsito en diferentes puntos de la ciudad, pero se espera que en próximos días se defina tanto la cantidad de policías, como las fechas y las condiciones de este convenio interinstitucional.
“Sabemos que necesitamos gran presencia, mínimo 20 por turno en operativos para poder hacer un impacto importante en el territorio, pero lo estamos organizando, porque todo cuesta. Estamos tratando de negociar el cobro que van a hacer ellos por prestar el servicio, pero la idea es pensar en el beneficio de todos los ciudadanos”, añadió el secretario Manrique.
Se busca reducir los ataques contra los alféreces
Una problemática repetitiva en los controles de tránsito de Bucaramanga es la intolerancia por parte de algunos actores viales, que ante la notificación del incumplimiento de las normas y la aplicación de los respectivos comparendos e inmovilizaciones, toman la decisión de agredir a los agentes, incurriendo en una falta grave, que lejos de solucionar el problema, lo aumenta aún más.
“Las personas piensan que nosotros siempre somos los malos y tienden a agredir a los agentes de tránsito”, aseguró el director de Tránsito de Bucaramanga, quien resaltó que con la presencial policial se puede prevenir que este tipo de casos de violencia contra funcionarios sigan ocurriendo, y en caso de que ocurran, que los uniformados puedan intervenir, garantizando la integridad de los agentes de tránsito.