Luego de seis días marcados por bloqueos y dificultades en las vías, poco a poco vuelve la normalidad a Santander. Uno de los puntos donde más se siente el cambio es el corredor entre Bucaramanga y Lebrija, especialmente en el acceso al Aeropuerto Internacional Palonegro.
Hoy, el panorama es muy distinto al de días anteriores: no hay manifestantes, el paso está completamente habilitado y los vehículos circulan con normalidad en ambos sentidos. Lamovilidad fluye sin mayores contratiempos, algo que ya se refleja no solo en las vías, sino también en el bolsillo de quienes dependen del transporte.
Conductores de plataformas como Uber, Didi, In Drive, entre otras empiezan a ver una luz al final del túnel. Durante el paro, muchos reportaron una caída casi total en sus servicios, especialmente por la cancelación o disminución de vuelos y las complicaciones para llegar al aeropuerto. Ahora, con la situación más estable, los viajes hacia Palonegro regresan poco a poco.
“Ya volvieron las carreras largas al aeropuerto”, dicen algunos conductores, quienes aseguran que estos trayectos son clave para equilibrar sus ingresos diarios.
La historia se repite entre los conductores de servicio especial. Durante los bloqueos, varios tuvieron que detener completamente sus actividades. Sin turistas ni viajeros corporativos, y con las vías cerradas, era prácticamente imposible trabajar. Muchos incluso optaron por quedarse en casa para evitar pérdidas o quedar atrapados en carretera.
Con el levantamiento del paro, la situación cambia. Empiezan a reactivarse las reservas, regresan los traslados programados y vuelve el movimiento hacia hoteles y terminales aéreas. Este sector, que depende directamente del flujo de pasajeros, comienza a recuperar su dinámica habitual.
Además, el acuerdo alcanzado entre el Gobierno, el IGAC y los manifestantes fue clave para destrabar la situación. Los transportadores, sin duda, son de los más beneficiados, pues su actividad depende directamente de que las vías estén despejadas y en funcionamiento.
Por ahora, la presencia de las autoridades en el corredor vial es preventiva y no se reportan novedades. Esto genera tranquilidad tanto para conductores como para viajeros. Así las cosas, Santander retoma poco a poco su ritmo. No solo se restablece la movilidad, también se reactiva la economía que gira alrededor del aeropuerto: transporte, comercio y servicios. Sin duda, un respiro necesario después de varios días de incertidumbre.