La jornada del Día sin Carro y sin Moto programada para este 28 de mayo en San Gil finalmente fue aplazada por decisión de la Administración Municipal, luego de una serie de cuestionamientos relacionados con el impacto que tendría sobre el comercio, los domiciliarios, el transporte de trabajadores y hasta la movilidad de docentes y pacientes con citas médicas.
El anuncio fue confirmado por el secretario de Tránsito de San Gil, Héctor Ardila Sandoval, quien explicó que la decisión se tomó tras identificar múltiples vacíos dentro del decreto y las medidas aprobadas previamente en comité.
Según el funcionario, uno de los principales problemas radicaba en que el acto administrativo no contempló excepciones claras para sectores económicos esenciales como restaurantes, droguerías, expendios de alimentos, hoteles y servicios de mensajería, actividades que dependen en gran parte del uso de motocicletas para domicilios y entregas.
“No podíamos ir en contra del derecho al trabajo y del comercio”, aseguró Ardila, al señalar que el transporte público del municipio no tiene la capacidad suficiente para suplir todas las necesidades de movilidad y abastecimiento que requiere San Gil durante una jornada de restricción total.
La situación generó preocupación especialmente entre comerciantes y empresarios del sector gastronómico, quienes advertían posibles pérdidas económicas debido a la imposibilidad de operar con normalidad. Incluso, el secretario reconoció que varios negocios optaban por cerrar completamente durante estas jornadas debido a las limitaciones para prestar servicios de domicilio.
Otro de los puntos que terminó inclinando la balanza hacia el aplazamiento fue la dificultad para garantizar movilidad a ciudadanos provenientes de otros municipios, especialmente personas con citas médicas, jurados de votación, docentes rurales y trabajadores que requieren desplazarse hacia veredas y sectores alejados donde un taxi difícilmente presta servicio.
Además, desde la Secretaría de Tránsito señalaron que el municipio atraviesa actualmente un panorama complejo en materia de movilidad y comercio debido a otras situaciones simultáneas como las futuras obras en el puente principal de San Gil, los trabajos previstos en la carrera primera, el cierre parcial del puente Rojas Pinilla y la cercanía de jornadas electorales.
Aunque el aplazamiento ha generado opiniones divididas, desde la Administración reiteraron que la medida ambiental no fue cancelada definitivamente. Por ahora, continúan en pie las jornadas previstas para el 30 de julio y el 8 de octubre, mientras se estudia una nueva fecha para realizar la primera jornada del año.
El secretario también anunció que en los próximos encuentros del comité se buscará una mayor concertación con comerciantes, domiciliarios y otros actores viales para evitar afectaciones económicas y laborales.
Uno de los temas que también volvió a ponerse sobre la mesa fue la falta de publicación de resultados ambientales por parte de la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS). Algunos ciudadanos han cuestionado que, pese a realizarse jornadas de Día sin Carro en años anteriores, no se conocen mediciones oficiales sobre reducción de contaminación o ruido que permitan evaluar el verdadero impacto ambiental de estas medidas.
Frente a esto, Ardila aseguró que solicitará a la CAS presentar públicamente los resultados de monitoreo ambiental durante las próximas jornadas, con el fin de que la ciudadanía conozca los efectos positivos o negativos de estas restricciones.
Mientras tanto, la Secretaría de Tránsito confirmó que, aunque no habrá Día sin Carro este 28 de mayo, sí continuarán los operativos contra vehículos y motocicletas que circulen sin documentos al día, especialmente sin SOAT o tecnomecánica.