El Instituto Municipal de Cultura y Turismo de Bucaramanga (IMCT) inició las obras de emergencia para “salvar” al Teatro Coliseo Peralta, uno de los escenarios culturales más importantes de la ciudad y un bien de interés patrimonial e histórico para el país.
La directora del IMCT, Nathalia Melissa Torres Cárdenas, confirmó que el icónico teatro ya está recibiendo “primeros auxilios” con el objetivo de que su legado no quede en el olvido y pueda recuperarse para el arte y la cultura.
Un monumento del siglo XIX en el corazón de Bucaramanga
Con 133 años de historia, el Coliseo Peralta es un referente inconfundible para los bumangueses.
Ubicado en la carrera 12 # 41-70, en el barrio García Rovira, en plena zona céntrica, su fachada conserva la fecha de 1893 y el distintivo de Monumento Nacional que certifican su relevancia.
Durante décadas fue epicentro de la vida artística, social y cultural de Bucaramanga.
Hoy, sin embargo, el abandono y el paso del tiempo lo tienen en un estado crítico de deterioro.
El riesgo es inminente
Según el IMCT, la estructura presenta fallas graves que ponen en peligro no solo el inmueble, sino a quienes transitan por la zona.
“Nuestra prioridad es mantenerlo en pie, y garantizarle la seguridad a todas las personas que transitan por esta área”, aseguró Torres Cárdenas.
Un llamado a la corresponsabilidad
La funcionaria fue enfática en que el municipio no puede salvar solo el teatro.
Por eso lanzó un llamado público a otras entidades del orden regional y nacional.
“Queremos hacer un llamado al Ministerio de Cultura, a la Gobernación de Santander, a la empresa privada, porque claramente no podemos solos. Necesitamos restaurar este lugar, que aparte de ser un nuevo escenario para el arte y la cultura de Bucaramanga, sería un atractivo turístico no solamente de la ciudad, sino del país”, afirmó.
La idea, explicó, es que el Coliseo Peralta no solo vuelva a ser un teatro, sino que se convierta en un motor turístico y cultural para Colombia.
¿Qué se va a hacer?
El plan de “primeros auxilios” se concentra en dos puntos críticos identificados por el equipo técnico:
1. El muro de la calle 42: Es el de mayor riesgo. Se encuentra a punto de colapsar sobre la vía.
La solución será la construcción de una retícula, un sistema de anclaje que sostendrá el muro, amarrándolo al terreno natural para evitar su caída.
2. La cubierta: Varias de las cerchas de madera que sostienen el techo están partidas y cediendo.
Si no se intervienen, la cubierta podría venirse abajo. El ingeniero que lidera las labores explicó que se recompondrán respetando el sistema constructivo original, es decir, con madera inmunizada.