Coromoro, municipio santandereano ubicado en la provincia Guanentá, se viste de fiesta este lunes 6 de abril de 2026 para celebrar 297 años de historia, siendo un territorio lleno de tradición.
El 6 de abril de 1729, Fray Guillermo Díaz fundó oficialmente a Coromoro, y cerca de tres siglos después, el municipio sigue continuando con el legado que dejaron aquellas familias que habitaron su territorio.
Este municipio se destaca por su paisaje montañoso, sus quebradas cristalinas y sus extensos cafetales. Su clima templado invita al turismo de naturaleza, mientras que su historia indígena y colonial enriquece su patrimonio cultural.
“Hoy no es un día cualquiera; hoy los latidos de nuestra tierra suenan más fuerte. Nuestro hermoso municipio de Coromoro cumple 297 años y lo celebramos con el corazón lleno de orgullo, porque ser coromoreño es llevar en la sangre el legado invencible de nuestros héroes y heroínas. Somos hijos de una historia que no se borra, de una cultura y tradiciones que han trascendido de generación en generación, abrazadas con inmenso amor en la memoria de nuestros antepasados y entregadas con esperanza a nuestros hijos”, expresó la Alcaldía de Coromoro.
Coromoro está ubicado a alrededor de 55 kilómetros de San Gil (capital provincial) y a 155 kilómetros de Bucaramanga (capital departamental).
“Nuestra mayor riqueza está en la calidez humana, en nuestros paisajes imponentes, en la hospitalidad que nos distingue y en la nobleza de cada hogar que hace de este municipio un paraíso de paz. Llevamos la libertad en nuestra esencia y el orgullo de nuestra identidad en cada paso que damos. Hoy brindamos por nuestro pasado, trabajamos por nuestro presente y soñamos con un futuro brillante para todos”, añadió la administración municipal.
Antonia Santos, mujer clave en Coromoro y Santander
María Antonia Santos Plata (Pinchote, 1782 - Socorro, 1819) figura entre las mujeres más emblemáticas de la gesta libertadora colombiana, al lado de Policarpa Salavarrieta y Manuela Sáenz.
Desde su hacienda El Hatillo, en Coromoro, organizó y financió la guerrilla de Coromoro y Cincelada, la primera que surgió en la provincia del Socorro para resistir la reconquista española.
Junto a su hermano Fernando Santos Plata y otros jefes, este grupo interceptó comunicaciones realistas, aprovisionó a las fuerzas patriotas y jugó un rol clave en las victorias del Pantano de Vargas y Boyacá.
Traicionada y capturada, fue fusilada el 28 de julio de 1819 por lesa majestad, convirtiéndose en símbolo de valentía y compromiso femenino con la causa de Simón Bolívar.
Su legado perdura como referente histórico en Santander y Colombia, siendo recordada por su labor en la provincia Guanentá.