Obras de infraestructura

De aprendices a constructores: la vereda que pavimentó su propio camino en Suratá, Santander

Placa huella vereda Nueva Vereda, Suratá

Aprendices del SENA y habitantes de Suratá construyeron 45 metros de placa huella para mejorar la movilidad rural en Nueva Vereda.

SENA En Santander, más del 70% de la malla vial es terciaria

En la vereda Nueva Vereda, de Suratá, un tramo de barro y piedra que se volvía intransitable con cada aguacero ya no es el mismo.

Hoy son 45 metros de placa huella que mejoran la transitabilidad y la calidad de vida de los residentes de la zona y de quienes tienen que transitar por allí.

La obra tuvo como protagonistas a los mismos habitantes de la zona, que aportaron su trabajo para hacer realidad esta mejora en la vía rural.

El Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) Santander, mediante el Centro de Atención al Sector Agropecuario, formó a 15 aprendices en Construcción de Pavimento Tipo Placa Huella para Vías Terciarias. Como parte de sus prácticas, levantaron 25 metros de esta vía.

Los aprendices pusieron la mano de obra, la mezcla y el conocimiento técnico aprendido en las clases.

El modelo es el que el SENA ha impulsado en otras zonas del departamento y el país: aprender haciendo, sobre el terreno que se va a usar.

La comunidad también aportó

A esos 25 metros se sumaron otros 20.

El aporte llegó de otras entidades locales y de la propia comunidad, que donó materiales y mano de obra.

Así, el total intervenido llegó a 45 metros.

La obra beneficia de forma directa a decenas de familias, personas que viven y trabajan en Nueva Vereda y que hasta ahora dependían de un camino ‘destapado’ para movilizarse.

¿Dónde queda Suratá?

Suratá está en el norte de Santander, en la provincia de Soto Norte, a unos 45 kilómetros de Bucaramanga, a dos horas por carretera.

Su cabecera está a 1.740 metros sobre el nivel del mar y más de nueve mil hectáreas de su territorio hacen parte del Páramo de Santurbán, la principal fábrica de agua de Santander y Norte de Santander.

Es un municipio pequeño, agrícola y con una fuerte dispersión rural.

Veredas como Nueva Vereda han dependido históricamente de vías terciarias sin pavimentar.

El peso de 45 metros en la ruralidad santandereana

En Santander, más del 70% de la malla vial es terciaria y gran parte está en tierra.

Las mejoras con placa huella son intervenciones puntuales, de bajo costo y alta durabilidad, pensadas justo para puntos críticos: curvas cerradas, pendientes pronunciadas o pasos de agua.