Durante años, una sonrisa logró atravesar las pantallas de los teléfonos y llegar hasta miles de hogares en Bucaramanga, Santander, Colombia y el mundo.
Era la sonrisa de don Agustín Hernández, el adulto mayor que, desde el Asilo San Rafael, convirtió sus ocurrencias, bailes y espontaneidad en un refugio de alegría para quienes lo seguían en redes sociales. Este martes 16 de junio de 2026, esa sonrisa se apagó.
La noticia de su fallecimiento provocó una ola de mensajes de tristeza y gratitud entre seguidores, amigos y ciudadanos que, aunque nunca lo conocieron personalmente, sentían que formaba parte de sus vidas. Don Agustín no fue una celebridad convencional. Su fama nació de la autenticidad, de esos gestos sencillos que marcaron diferencia: una carcajada sincera, un paso de baile improvisado o una frase capaz de arrancar sonrisas.
Lo que comenzó como una participación ocasional en los videos compartidos por el Asilo San Rafael terminó convirtiéndolo en uno de los rostros más queridos de la institución.
Con el paso del tiempo, cada publicación en la que aparecía acumulaba miles de reproducciones y comentarios de personas que esperaban verlo nuevamente frente a la cámara.
Su historia rompió barreras generacionales. En una época dominada por las tendencias digitales, don Agustín demostró que la alegría no es solo para los jóvenes.
Su carisma lo llevó incluso a compartir momentos con J Balvin, un encuentro que quedó grabado en la memoria de quienes celebraron cómo un abuelo bumangués conquistaba espacios reservados, muchas veces, para las grandes figuras del entretenimiento.
Tras confirmarse su partida, el Asilo San Rafael expresó su agradecimiento por las innumerables muestras de afecto recibidas.
La institución destacó que cada mensaje, oración y palabra de apoyo ha servido de consuelo para quienes compartieron con él sus últimos años de vida.
“Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas, medios de comunicación, seguidores y amigos que nos han acompañado con sus mensajes de cariño, apoyo y solidaridad tras la partida de Don Agustín Hernández, uno de nuestros queridos tiktokers de la familia San Rafael. Cada palabra, oración y muestra de afecto ha sido un gran consuelo para nosotros y para quienes compartieron su vida junto a él. Don Agustín deja una huella imborrable en nuestros corazones. Su alegría, ocurrencias, carisma y las sonrisas que regaló a miles de personas seguirán viviendo en nuestra memoria y en cada uno de los videos que compartimos con tanto amor. Gracias por ayudarnos a honrar su legado y por demostrar que el cariño no tiene fronteras”, expresó el Asilo San Rafael.