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Santander enfrenta el reto de reinventar su economía ante el declive del petróleo, advierte estudio de la UIS

Petróleo y economía

Un estudio de la UIS advirtió que Santander enfrenta el reto de diversificar su economía ante la caída del sector petrolero, que pasó de representar el 8,4% del PIB departamental en 2011 al 2,5% en 2024.

Magnific - www.magnific.com Santander Visión Prospectiva 2050 plantea impulsar una transición productiva basada en energías limpias

Durante más de un siglo, la industria petrolera fue uno de los principales motores del desarrollo económico de Santander. Sin embargo, un reciente diagnóstico presentado por la Universidad Industrial de Santander (UIS), en el marco de la iniciativa Santander Visión Prospectiva 2050, advierte que el departamento enfrenta el desafío de transformar su modelo productivo para evitar que la dependencia histórica de los hidrocarburos se convierta en un obstáculo para su crecimiento futuro.

El estudio señala que el problema no radica únicamente en la disminución de la actividad petrolera, sino en la limitada diversificación económica que permaneció oculta durante los años de mayor bonanza del sector.

Según los investigadores, la transición hacia nuevas fuentes de desarrollo ya no es una opción, sino una necesidad para garantizar la competitividad y sostenibilidad de la región en las próximas décadas.

PIB

Las cifras reflejan una transformación significativa. Mientras que en 2011 el sector minero-energético representaba el 8,4% del Producto Interno Bruto (PIB) de Santander, para 2024 su participación cayó al 2,5%.

A esto se suma una reducción de las reservas de petróleo y gas durante la última década y una desaceleración económica que contrasta con el crecimiento superior al promedio nacional que el departamento registró entre 2006 y 2014.

El diagnóstico también alerta sobre la alta dependencia de las exportaciones petroleras.

Más de la mitad de las ventas internacionales de Santander continúan asociadas al petróleo y sus derivados, mientras que los productos de media y alta tecnología mantienen una participación reducida.

Esta situación limita la capacidad de la región para competir en mercados de mayor valor agregado.

Sector empresarial

Otro de los hallazgos está relacionado con la estructura empresarial del departamento. El 96,6% de las empresas registradas son microempresas, mientras que las medianas y grandes representan menos del 1%.

Para los investigadores, esta realidad dificulta la innovación, la expansión hacia nuevos mercados y el fortalecimiento de cadenas productivas más sofisticadas.

La situación también tiene implicaciones para las finanzas públicas. El estudio revela que más del 90% de los municipios santandereanos pertenecen a la sexta categoría fiscal, lo que evidencia una limitada capacidad para generar ingresos propios.

Además, el 83% depende en gran medida de recursos transferidos por el Gobierno nacional y más de la mitad presenta algún nivel de vulnerabilidad financiera.

Pese a este panorama, la investigación destaca fortalezas importantes. Santander sobresale por sus indicadores educativos, cuenta con más de 300 grupos de investigación activos y alberga instituciones académicas con una destacada producción científica y tecnológica.

No obstante, el documento advierte que gran parte de ese conocimiento aún no se traduce en innovación empresarial ni en la creación de nuevos sectores económicos.

Frente a este escenario, Santander Visión Prospectiva 2050 plantea impulsar una transición productiva basada en energías limpias, bioeconomía, economía digital, servicios intensivos en conocimiento e industrias sostenibles.

Para los investigadores de la UIS, el principal interrogante no es si la transición ocurrirá, sino qué tan preparado estará el departamento para convertirla en una oportunidad de desarrollo hacia el año 2050.