Más de 10.000 personas han sido sancionadas en Bucaramanga por incumplir el Decreto 0907 de 2025, normativa que restringe el consumo de sustancias psicoactivas en parques y espacios públicos cuando haya presencia de menores de edad.
La medida, impulsada por la administración municipal, hace parte de la estrategia denominada “Bucaramanga Protectora”, orientada a fortalecer la seguridad y recuperar espacios de convivencia para las familias de la ciudad.
Las sanciones se han impuesto en distintos sectores de la ciudad en medio de los operativos de control adelantados por las autoridades competentes.
La administración señaló que el objetivo principal es garantizar entornos seguros para niños, jóvenes, adultos mayores y comunidad en general.
“Los parques son para el deporte, la convivencia y el disfrute ciudadano, no para el consumo de drogas”, manifestó la administración municipal al destacar el impacto de las acciones implementadas durante los últimos meses.
El alcalde de Bucaramanga, Cristian Fernando Portilla Pérez, aseguró que la medida busca proteger más de 200 parques de la capital santandereana y devolver estos espacios al uso recreativo y familiar.
“Esta es una medida que estamos intentando hacer cumplir para poder proteger los más de 200 parques de nuestra ciudad y devolverle estos espacios a las familias, a los niños y a toda la ciudadanía. El decreto es claro: quien consuma o comercialice sustancias psicoactivas en estos lugares debe ser sancionado”, afirmó el mandatario.
El decreto
El Decreto 0907 de 2025 establece restricciones frente al consumo, distribución, ofrecimiento y comercialización de sustancias psicoactivas, incluida la dosis personal, en zonas cercanas a parques, instituciones educativas, escenarios deportivos, sectores históricos y áreas declaradas de interés cultural o público.
La normativa fija un perímetro de 60 metros alrededor de estos lugares, donde aplican las restricciones, y determina además una franja horaria entre las 4:30 a. m. y las 11:30 p. m. para limitar el consumo de drogas en estos espacios.
La Alcaldía enfatizó que la medida no representa una prohibición absoluta, sino una regulación que, según la administración, cumple con criterios técnicos, lineamientos jurisprudenciales y disposiciones emitidas por el Tribunal Administrativo de Santander y la Corte Constitucional.
“Bucaramanga necesita reglas claras y decisiones firmes. Este decreto protege a nuestros niños, recupera los parques para las familias y le devuelve al espacio público su razón de ser: el bienestar colectivo”, concluyó el alcalde Cristian Portilla.