Han pasado cerca de 20 días desde la muerte de Luis Felipe García, un joven bumangués que perdió la vida en un accidente de tránsito en Madison, Wisconsin, Estados Unidos, y su familia en Santander todavía espera una respuesta que les permita trasladar sus restos a Colombia para darle el último adiós en su tierra natal.
Contexto
Luis Felipe había viajado a Estados Unidos en busca de nuevas oportunidades y llevaba aproximadamente dos años y medio construyendo su vida en ese país. Sin embargo, un accidente de tránsito terminó de manera inesperada con sus proyectos y dejó a sus familiares enfrentando una situación que, además del dolor, implica trámites y gastos que no pueden asumir fácilmente.
Desde entonces, su cuerpo permanece en una funeraria de Estados Unidos, mientras avanzan los procedimientos relacionados con el accidente y se define la manera en que sus seres queridos podrán reclamarlo y trasladarlo hasta Bucaramanga.
La familia asegura que uno de los principales obstáculos que enfrenta actualmente es la documentación necesaria para avanzar con el proceso. Su madre, en medio del dolor, pide que se agilice la entrega del acta de defunción, documento indispensable para poder continuar con los trámites correspondientes.
“Necesitamos que nos ayuden con el acta de defunción. Dios, él se merece unas honras fúnebres como cualquier otra persona”, expresó la madre de Luis Felipe, quien desde Santander espera encontrar una salida para poder despedir a su hijo.
A miles de kilómetros de distancia, sus familiares siguen buscando alternativas. Una de las posibilidades que plantean es obtener una visa humanitaria que permita a sus seres queridos viajar a Estados Unidos, mientras que otra opción sería conseguir apoyo para gestionar la repatriación del cuerpo directamente hacia Colombia.
La situación se ha convertido en una carrera contra el tiempo para la familia, que busca reunir los recursos necesarios para cubrir los costos que implica trasladar los restos desde Estados Unidos hasta Bucaramanga. Para ellos, lo más importante es que Luis Felipe pueda regresar a casa y recibir sepultura junto a los suyos.
Autoridades investigan sobre el accidente
Mientras intentan resolver esta situación, las autoridades estadounidenses continúan con la investigación del accidente. El objetivo es determinar exactamente cómo ocurrió el siniestro y establecer las responsabilidades que correspondan de acuerdo con los resultados de las pesquisas.
Los familiares también han expresado preocupación por la información que han recibido sobre las circunstancias del accidente. Según uno de ellos, existirían informes policiales que señalarían que una de las personas involucradas habría estado bajo los efectos del alcohol al momento del hecho.
“No hay una respuesta sensata por parte de las autoridades. Tenemos conocimiento por parte de las autoridades que la persona que los accidentó estaba en estado de embriaguez, ya hay informes policivos al respecto”, manifestó uno de los familiares.
La familia insiste en que no busca solamente poder despedir a Luis Felipe. También quiere conocer toda la verdad sobre lo ocurrido, que la investigación avance y que, si se comprueba la responsabilidad de alguna persona, se adopten las medidas correspondientes.
Familiares esperan repatriar el cuerpo
En Bucaramanga, sus seres queridos mantienen una campaña de recolección de fondos para intentar cubrir los gastos de la repatriación. Cada aporte representa una posibilidad más de cumplir el deseo de la familia: traer de regreso a Luis Felipe y permitir que sus padres, familiares y amigos puedan despedirlo en su ciudad.
Ahora el llamado está dirigido a las autoridades colombianas y estadounidenses para que faciliten los trámites, orienten a la familia y permitan encontrar una solución humanitaria frente a una situación que se prolonga mientras los restos del joven permanecen lejos de su hogar.
La historia de Luis Felipe deja a una familia esperando una respuesta en medio de un duelo que no ha podido cerrarse. Mientras en Santander sus seres queridos esperan poder darle el último adiós, su cuerpo continúa en Estados Unidos, y la familia mantiene la esperanza de que finalmente pueda regresar a Bucaramanga para descansar en su tierra.